[…] La vida en familia está surcada muchas veces por “emociones trampa”. Llamo así a las emociones que nos invitan y casi nos exigen buscar soluciones donde no las hay, casi siempre empeorando las cosas. […]
Seguir leyendo «La trampa de la angustia»
[…] La vida en familia está surcada muchas veces por “emociones trampa”. Llamo así a las emociones que nos invitan y casi nos exigen buscar soluciones donde no las hay, casi siempre empeorando las cosas. […]
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[…] No creo en Dios, ni en que me espere otra vida en el más allá. Por eso esto es tan importante para mí. Me gustaría tenerte cerca, en mi mente seguramente aturdida o confundida, cuando ese punto oscuro se agrande y se acerque hacia mí. […]
Seguir leyendo «Cuando La Parca me lleve «
[…] —¡Qué pasa, joder! ¿Es que no te das cuenta? —espeta, rabioso—. Siempre lo mismo. Cuanta más prisa tenemos, más lenta. ¡¡Venga!! […]
Seguir leyendo «¡Tira, coño, que tenemos prisa! «
[…] Lo que no se ha preguntado Karim —ni se pregunta nadie en su lugar— es qué pasaría si, de repente, él empezara a funcionar bien, tal y como sus padres dicen que quieren o dicen que necesitan. […]
Seguir leyendo «¿Qué pasaría si se recuperara? | Pregunta clave «
[…] De hecho, en estas infancias se da una paradoja. Cuanto más se esfuerzan por ser mejores, más se recuerdan a sí mismas que no son suficientes, entrando en un círculo vicioso difícil de frenar. […]
Seguir leyendo «Lo que siento cuando intento cambiar «
[…] Quizás lo que parecía una traición y un bloqueo desde la más absoluta indefensión, no era más que un acto de amor y protección hacia la figura a quien más quiere y necesita. […]
Seguir leyendo «La traición que nunca ocurrió | una ayuda para transitar el duelo «
[…] A menudo, sentimos la desregulación de las chavalas y de los chavales como si fuera un fracaso propio o de la familia, entre otras cosas, porque vivimos con el mito de que el progreso debe ser uniforme y lineal. Pero la realidad se impone, y no es infrecuente que esas chicas y esos chicos se revuelvan cuando las cosas empiezan a ir un poco bien. […]
Seguir leyendo «Desregulación: una oportunidad de reparación «
[…] La movida es que los procesos inflamatorios digestivos tienen mucho que ver con el estrés, la ansiedad, y esas mierdas que no salen por el culo. Y lo que para otras personas es una mera molestia, en mi caso se puede convertir en un problema, porque la inflamación puede hacer que los divertículos se cierren, colapsen, y sean el caldo de cultivo perfecto para una infección chunga, como me pasó en 2021, que me perforé por dentro, el pus se salió de madre, y casi me muero enterito. […]
Seguir leyendo «Si no me quieres ver cagando, no leas este artículo»
[…] La cosa es que, además —para acojonarme más si cabe— me cuentan que Juanito es más malo que Hitler con un dolor de muelas. Que se escapa de casa y que se la pela todo; que va por la vida trapicheando, que corta el bacalao, y que amarga la vida a todos los compañeros de clase que no le siguen el juego. Y que tenga cuidado si me quedo con él a solas, porque es impredecible y no tiene freno. Glup. No me jodas. […]
Seguir leyendo «Juanito: la restauración de la confianza en el mundo adulto»
[…] Cuando pierde su aire, se queda arrugada y tirada en el suelo. No puede levantarse y la gente la puede pisar, como si fuera un desperdicio. Y yo pienso, maldita sea, levántate, que todos dependemos de ti para estar bien y poder enfrentar el mundo. […]
Seguir leyendo «Cuando ama se desinfla: la depresión en el corazón de la infancia»
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