Las aventuras de Amara Brujita | Capítulo I: una visita inesperada

[…] Una anciana desconocida apareció en la puerta. Era muy vieja y tenía las ropas raídas. Dijo que estaba de camino, y que no tenía donde dormir; y pidió con mucha educación algo de sopa y un pedazo de pan para retomar fuerzas y continuar su camino. Como para la familia de Amara era muy importante la hospitalidad, le invitaron a entrar y le permitieron pasar la noche con ellos. Eso sí, tenía que dormir en la habitación de Amara, porque no había otro lugar. […]

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Carta a la señora que me miró mal

[…] Hoy ha aprendido —un poco, al menos— que sus deseos son importantes, pero también que cuesta valor y esfuerzo defenderlos, y ha sentido placer en lograrlo. Así, sólo así, podrá entender la importancia que tienen los intereses de los demás, y que es un acto de amor respetar sus cosas y sus espacios, porque ellas y ellos los necesitan, igual que ella. […] 

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¡Alerta! Exploración inhibida en la primera infancia 

Tal y como se advirtió, se empiezan a observar niñas y niños entre 0 y 3 años con las conductas de exploración permanentemente inhibidas, lo cual, puede ser un indicador de la existencia de un estrés tóxico que puede alterar todo el desarrollo.  

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Barco pirata | un cuento para ayudarles a dormir en su habitación 

[…] —Toda pirata que se precie tiene que tener un barco —continuó su aita—. Un barco que sea un lugar seguro, es decir, un sitio sólo para ella. Donde pueda tener sus cosas piratas, como juguetes, dibujos y ¡el cofre del tesoro! […] 

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Vivir en su recuerdo

Os voy a contar una cosa que me resulta, a la vez, tierna y triste. 

Se trata de que mi principal objetivo, ahora, es llegar vivo al día 1 de Junio. 

Ese día es el cumple de mi hija. Hace 3 añazos. 

Sé que lo que le he aportado hasta ahora es importante. Y que las cosas, en el desarrollo de los niños, aparecen cuando aparecen, y no se ajustan a parámetros rígidos ni adultistas. 

Pero, para mí, los 3 años es el límite que marca que empiecen a quedar fijados los recuerdos. Y no hablo de la memoria del cuerpo, sino de la episódica, que es ésa que nos permite evocar historias, personas y acontecimientos.

Llamadme tonto, pero me apetece mucho, mucho, estar presente así en la mente de mi hija. No sólo como una sensación agradable, sino también con nuestras historias bonitas. 

Con el perrete que fue un poco pesado, y no dejaba de pedirnos comida. El día en la playa cazando como cavernícolas cangrejos. El riachuelo que hace poco intentamos pasar y nos mojamos. O las ortigas que nos picaron y nos hicieron granitos.

Quiero estar, ahí, en una historia bonita, que ella recuerde en sus momentos buenos y momentos malos. 

Y en mi mente confusa, a veces rígida, y un poco loca, la fecha límite son los 3 años ❤️

Gorka Saitua | educacion-familiar.com