Una crianza suficientemente consciente pasa por revisar cómo nos llevamos con nuestros propios estados de ánimo, y ver si existen formas más satisfactorias de regularlos.
Seguir leyendo «Cómo regulas tus emociones influye en tus hijas o hijos»
Una crianza suficientemente consciente pasa por revisar cómo nos llevamos con nuestros propios estados de ánimo, y ver si existen formas más satisfactorias de regularlos.
Seguir leyendo «Cómo regulas tus emociones influye en tus hijas o hijos»
Hoy me pregunto si había algo de razón en las conclusiones a las que llegó ese niño que exploraba con curiosidad lo que pasaba si ponía atención a su sufrimiento.
[…] Lo perturbador es que está en la vía de acceso a una playa muy concurrida. Día tras día, cientos, si no miles de niñas y niños pasan por ahí con sus familias, y nadie recoge esas moras. […]
[…] —Seguro que no pueden comer moras allí encerrados —le expliqué, mientras volvíamos al cercado—. Vamos a ver si les gustan. […]
[…] Este año, con eso del virus y de que se había anulado todo, nos hemos quedado. Pero, aunque no se hayan permitido eventos ni txosnas, ha habido fiesta.
Que sí, que vale, que se veía venir; pero como somos unos japis de la vida, nos ha pillado. […]
Un anécdota sobre el impacto del adultocentrismo en los miedos infantiles.
Transitar la emoción implica mirarla con curiosidad, sentirla con la intensidad que merece, y decidir de acuerdo con la experiencia que acabamos de tener.
Nuestra vida es una concatenación más o menos lógica de relatos, en la que conviven historias que negamos, que no nos llegan, con otras que escuchamos y nos creemos. Lo que nos contamos acerca de nosotras y nosotros mismos afecta íntimamente a la relación con nuestras hijas e hijos.
Seguir leyendo «Las historias que nos hemos contado»
Hay dos tipos de límites, los que se imponen para protegernos, y los que expresamos para tratarnos bien.
[…] —He pensado que podemos hacer un experimento —empecé a decir—. Creo que resultar ser muy esclarecedor.
Miraba hacia abajo, con la espalda y los hombros tensos. En mi cuerpo resonaba la angustia, y una tensión dolorosa en la parte trasera del cuello. […]
Seguir leyendo «La angustia como represión de la tristeza, y/o conflicto interno»
Debe estar conectado para enviar un comentario.