“Tengo que ser fuerte”: de la tristeza al enfado 

[…] —El enfado está muy bien —continué—. Nos saca de la tristeza y nos moviliza para hacer cosas. Es muy útil cuando tenemos que poner límites, exigir justicia o, en definitiva, hacer algo, pero, ¿puedes resolver de alguna manera lo que te está pasando? […] 

Seguir leyendo «“Tengo que ser fuerte”: de la tristeza al enfado « →

Estrés tóxico en las escuelas de hoy 

[…] Pero el #estrés_tóxico va un paso más allá. Un paso muy gordo, como vas a ver. Porque implica un exceso de #cortisol —la hormona del estrés— que, por diferentes motivos, el organismo no es capaz de metabolizar. Y el cortisol a grandes cantidades o sostenido en el tiempo es como un veneno que tiene repercusiones severas a nivel de la organización y estructura del sistema nervioso central y autónomo, incluyendo la alteración de las conexiones cerebrales, de los procesos de mielinización o la muerte neuronal. […] 

Seguir leyendo «Estrés tóxico en las escuelas de hoy « →

Narrativa y estados del sistema nervioso 

[…] Pero ninguna historia es neutra, porque nos las contemos desde un determinado estado de nuestro sistema nervioso. Puede ser una historia compleja, cargada de compasión y empatía hacia los demás o hacia nuestra persona; una historia cargada de energía, que nos predispone a luchar o huir; o una historia gris, apagada, que cuenta lo que prácticamente no podemos tolerar de nosotras o nosotros. […] 

Seguir leyendo «Narrativa y estados del sistema nervioso « →

Hoja de observación de destellos | recurso para docentes

[…] ¿Eres profe? Te propongo un ejercicio para comprender mejor qué hay tras la conducta de las niñas, niños o adolescentes que presentan algún tipo de sintomatología en el aula: desmotivación, victimización, ansiedad, agresividad… o lo que sea. […] 

Seguir leyendo «Hoja de observación de destellos | recurso para docentes» →

Un pinchazo de rencor

[…] En ese momento, justo en ese momento, sentí el primer atisbo de compasión hacia ella y, en consecuencia, ganas de acercarme, reparar y acompañar esa tristeza que no hablaba de mí, sino de una niña sobrepasada por los retos —sin duda, abrumadores— de una vida que estaba por cambiar: el inicio de cole, nuevas rutinas, nuevos amigos, nuevas obligaciones y Aita y Ama mucho menos disponibles de lo que, hasta ahora, han podido estar. […] 

Seguir leyendo «Un pinchazo de rencor» →

Dora, pero NO la exploradora | los ajustes que llevan a la seguridad

[…] Por eso, hoy quiero dedicar un poco de tiempo a todas esas cosas que son importantes, pero a las que difícilmente damos importancia, a menudo, sofocados por el imperativo de las madres o padres que deseamos o sentimos que debemos ser. Es decir, a esas cosas pequeñitas a las que dedicamos tiempo, y con las que nuestras hijas e hijos se sienten especialmente bien. […] 

Seguir leyendo «Dora, pero NO la exploradora | los ajustes que llevan a la seguridad» →

A las y los docentes interesados en el trauma: gracias de corazón 

[…] Porque estar ahí, desconectado de la materia, de los compañeros, de los profesores, deseando huir, angustiado, es un tormento brutal. Máxime cuando uno se dice y se repite a sí mismo que es un burro, un inútil, por no estar al nivel de los demás, haciendo esfuerzos prodigiosos para que la mente vuele y me lleve a otro lugar más amable, en el que, al menos, se pueda estar. […] 

Seguir leyendo «A las y los docentes interesados en el trauma: gracias de corazón « →

El mar de la calma | la teoría polivagal aplicada al sueño infantil 

[…] Debajo de mi balsa, está el mar, con sus olas que me levantan hacia el cielo con fuerza, y que me bajan con cuidado, meciéndome con suavidad. Si me concentro, puedo sentir cómo las mueve mi respiración. Tomar aire me impulsa hacia arriba llenando de energía todo mi cuerpo; y echarlo, despacito, con cuidado, me lleva hacia abajo, dejándome una sensación de calma genial. […] 

Seguir leyendo «El mar de la calma | la teoría polivagal aplicada al sueño infantil « →

A mala leche con los dientes: una secuencia de interacción 

[…] La tomé en brazos y la llevé al lavabo. Por el camino, ella pataleaba haciendo el tontorrón, en ese estado en el que uno no sabe si las niñas o niños juegan o nos toman el pelo y que, seguramente, no signifique ninguna de las dos cosas. […] 

Seguir leyendo «A mala leche con los dientes: una secuencia de interacción « →