Hoja de observación de destellos | recurso para docentes

[…] ¿Eres profe? Te propongo un ejercicio para comprender mejor qué hay tras la conducta de las niñas, niños o adolescentes que presentan algún tipo de sintomatología en el aula: desmotivación, victimización, ansiedad, agresividad… o lo que sea. […] 

¿Eres profe? 

Te propongo un ejercicio para comprender mejor qué hay tras la conducta de las niñas, niños o adolescentes que presentan algún tipo de sintomatología en el aula: desmotivación, victimización, ansiedad, agresividad… o lo que sea.  

Lo primero, es identificar la conducta o actitud que deseas explorar:  

¡Venga, va! ___________________________________________ 

Lo segundo, es asignarle un color, en función del estado del sistema nervioso al que corresponde:  

VERDE. Si se produce —que no lo creo— en un estado de calma y seguridad (vagal ventral).  

ROJO. Si se produce cierta activación del sistema nervioso simpático, esto es, una respuesta de huida o de lucha. Esto significa, para que nos entendamos, que la niña o el niño enfrenta algún peligro real o sentido, pero que se siente competente para poderse proteger.  

GRIS. Si se produce una desactivación del sistema (vagal dorsal). Esto significa que la niña o el niño enfrenta, seguramente, una amenaza —real o sentida— de la que siente que no se puede proteger. 

Ahora toca observar durante un tiempo. Mínimo una semana, quizás más. Lo que necesites, qué más da. La idea es recoger todos esos ESTÍMULOS (externos o internos, si los puedes intuir), que le hacen pasar de ese estado a un ESTADO DE MAYOR CALMA E INTEGRACIÓN. A saber:  

Si está en el rojo, hasta el verde. O, si no se puede, a uno menos rojo.  

Si está en el gris, hacia el rojo o el verde. O, si no se puede, a uno menos gris.  

La idea es que todos estos estímulos —destellos, los vamos a llamar—, te van a dar una valiosísima información sobre qué necesidades necesita cubrir esa niña o ese niño para estar mejor. Y esa es una información valiosísima para toda la comunidad escolar.  

Porque, ahora que lo tienes todo, puedes hacer un análisis más en profundidad.  

¿Cómo afecta esa conducta a cada uno de sus profesores? ¿A qué estado le lleva? 

Vistos los resultados, ¿qué necesidades están crees que están por cubrir? 

¿Puede cubrirlas de alguna manera el profesorado? 

¿Se necesita ayuda externa? 

¿Qué sentido tiene la conducta, ahora, vista como un reflejo de las necesidades que la niña o el niño debe cubrir? 

¿Cómo se estaba haciendo hasta ahora? ¿Qué se puede hacer a partir de aquí? 

Si somos realistas, ¿qué pasaría si apostamos por cubrir esas necesidades?  

¿Estamos preparados para sostener durante tiempo suficiente ese cambio de mirada y esa nueva forma de intervenir? 

¿Hay consenso suficiente en el claustro para cambiar la mirada hacia el alumno y el trato que se le va a dar? 

Pues nada… si eso, ya me contarás.  


Referencias:  

DANA, D. (2019). La teoría polivagal en terapia. Cómo unirse al ritmo de la regulación. Barcelona: Eleftheria 

PORGES, S.W. (2017) Guía de bolsillo de la teoría polivagal: el poder transformador de sentirse seguro. Barcelona: Eleftheria 


Gorka Saitua | educacion-familiar.com 

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