[…] —Estoy con muchos nervios aquí y aquí —dije, señalando mi frente y mi pecho—, y lo estoy pasando bastante mal. Si me ves mirando a un sitio con cara de tonto y no te hago caso, es por eso. […]
Seguir leyendo «Globitos para cuidar el alma»
[…] —Estoy con muchos nervios aquí y aquí —dije, señalando mi frente y mi pecho—, y lo estoy pasando bastante mal. Si me ves mirando a un sitio con cara de tonto y no te hago caso, es por eso. […]
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[…] Ella estaba jugando tranquilamente y, claro, no entiende nada. Pero creo que ve la oscuridad en mis ojos y accede sin rechistar demasiado.
¿Se quedaría también bloqueada? Ahora que lo pienso, estoy seguro de que sí. […]
Seguir leyendo «Un día de playa regular»
A veces, para recibir lo que necesita, el sistema nervioso necesita recurrir al pasado y reparar lo que sigue abierto.
Seguir leyendo «Sobre el diálogo entre el tigre y el conejo»
[…] Siguiendo con las metáforas, y aun a riesgo de ser simplista, a mí me gusta ver el malestar como un veneno, más que como un tumor que se debe extraer. […]
Seguir leyendo «Antídotos contra el malestar»
[…] Una enfermedad grave es un hecho potencialmente traumático, que puede dañar a diferentes generaciones de una familia. […]
Seguir leyendo «La tragedia de la enfermedad; o la enfermedad de la tragedia»
[…] Parecía no levantar cabeza. Cada poco tiempo se retraía, buscaba contacto y lloraba que parecía desgarrarse por dentro. La niña divertida, valiente y payasita que es, se había vuelto una bebé indefensa. […]
Seguir leyendo «Un susto tremendo: primeros auxilios ante sucesos potencialmente traumáticos»
Color, forma, textura, temperatura… Las emociones cobran sentido en el pensamiento concreto de las niñas y niños.
Seguir leyendo «Dar cuerpo a las emociones: una breve experiencia»
[…] Un día, su ama le habló con firmeza.
—Amara, cariño —le dijo—. Es importante que salgas de la bolsa, para que tú también aprendas a saltar hasta el cielo. […]
Seguir leyendo «Amara canguro: historia en una bolsa»
Nuestra primera respuesta ha sido instintiva: decirle que no, que no nos gusta que lo haga, y apartarle la mano con afecto y firmeza. Y, en paralelo, explicarle los motivos. De culo nos iba.
Seguir leyendo «Un dedito en la nariz»
Cuando un chico o una chica está bloqueado en una respuesta de lucha, sólo podrá protegerse peleando, hasta que alguien vea sus buenos motivos, y activar, así, cierto grado de compromiso social.
Seguir leyendo «Levantarte a hostias: una historia de resurrección»
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