[…] Y es que el mimetismo, que consiste en imitar al otro para desactivar su impulso de agresión, es una forma válida de protección. […]
Seguir leyendo «Culo pelado: banderas rojas ante la violencia institucional «
[…] Y es que el mimetismo, que consiste en imitar al otro para desactivar su impulso de agresión, es una forma válida de protección. […]
Seguir leyendo «Culo pelado: banderas rojas ante la violencia institucional «
[…] Salí del comedor, y nada más cruzar la puerta el silencio me acarició la cara. Fue una sensación casi física, que llenaba todo mi cuerpo con una paz que no esperaba. Un cosquilleo leve cubría cada poro de mi cuerpo, como si me hubiera quedado en pelotas y cubierto con una tela de seda. […]
Seguir leyendo «Alta sensitividad: en contra de la normalización impuesta «
[…] Pero yo, que veo las cosas con el filtro de la lucha, no lo puedo ver como ella y pienso: «coño, Mariña, no hagas eso, que le estás dando la razón y alimentando su temor» y, claro, me cabreo un punto más. Y me sale un punto conductista que no me gusta nada reconocer: «estás provocando que nos lo vuelva a hacer». […]
Seguir leyendo «Diario de un gilipollas (I) «
[…] —Tómate el tiempo que necesites —le concedí, no sin sentirme un poco cruel con ella—. Me gustaría que conectases con cómo está reaccionando tu cuerpo, ya sabes, con las sensaciones que tienes ahora mismo en la cabeza, el tronco y las extremidades y que, desde allí, dibujes en tu mente algo que represente lo que ella está sintiendo. […]
Seguir leyendo «Una bandada de pájaros: técnicas de visualización para conectar con la esperanza «
[…] —Pues que él empezó a gritarme como un loco. Y yo le insistía, con toda la calma que me era posible, que él no era nadie para darme largas y que quería hablar con alguien en la ventanilla. No sé cómo me pude contener. […]
Seguir leyendo «Un acto de dignidad «
[…] —Me amenaza con irse a Bolivia y ¡llevarse a mi hija con ella! ¿Te lo puedes creer? Siempre está pensando en sí misma. No hace ni caso a lo que la niña y yo necesitamos. Y lo peor de todo es que le veo capaz de hacerlo, ¿sabes? Tiene esos impulsos y los lleva a cabo. […]
Seguir leyendo «La trampa migratoria: atrapada por tus hijos «
[…] La gente se ríe bastante de mí cuando propongo estas cosas. Les parecen poco ortodoxas o salidas del tiesto. Pero estoy convencido de que, a veces, cambiar de perspectiva —desde lo más analítico y racional, hasta lo más simbólico y emocional— puede ayudar mucho. […]
Seguir leyendo «¿Un final feliz para el coyote y el correcaminos? «
[…] Fue entonces cuando tomé una decisión. Si tenía que matar, lo haría de la manera más compasiva posible. De la manera más rápida e indolora. […]
Seguir leyendo «Soy un asesino a sangre fría: sobre los recuerdos autobiográficos»
[…] Cada vez que nos acercamos a las personas a quienes tenemos la responsabilidad de acompañar, nos incorporamos en una historia que se relata con un inicio, un desarrollo y un final anhelado, convirtiéndonos en otro personaje en escena. Y este personaje tiene dos caras: la que nos queremos creer como profesionales, y la que nos reconoce y otorga esa persona o familia. No hay que decir que la segunda es la más importante, así como la que tan a menudo nos pasa desapercibida. […]
Seguir leyendo «El consejero del reino: un nuevo personaje en su historia «[…] Carlos fue, en consecuencia, un niño demasiado protegido. Aunque ya no tenía problemas de corazón ni de columna —los médicos le habían dado el alta, destacando que estaba sano—, su familia no pudo pasar página. Sencillamente, no era posible con esos niveles de conflicto donde sólo cabían reproches y, si me apuras, cierta competición para determinar quién ganaba la carrera por ser el mejor progenitor y el más querido por los niños. […]
Seguir leyendo «El inútil que nunca lo fue: consecuencias de un divorcio conflictivo»
Debe estar conectado para enviar un comentario.