[…] —¡Qué pasa, joder! ¿Es que no te das cuenta? —espeta, rabioso—. Siempre lo mismo. Cuanta más prisa tenemos, más lenta. ¡¡Venga!! […]
Seguir leyendo «¡Tira, coño, que tenemos prisa! «
[…] —¡Qué pasa, joder! ¿Es que no te das cuenta? —espeta, rabioso—. Siempre lo mismo. Cuanta más prisa tenemos, más lenta. ¡¡Venga!! […]
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[…] Lo que no se ha preguntado Karim —ni se pregunta nadie en su lugar— es qué pasaría si, de repente, él empezara a funcionar bien, tal y como sus padres dicen que quieren o dicen que necesitan. […]
Seguir leyendo «¿Qué pasaría si se recuperara? | Pregunta clave «
[…] Ser incoherente es, hoy en día, una condena a la exclusión que resta trabajo a los sistemas de control de los poderes de los estados, porque somos nosotras y nosotros mismos, la ciudadanía, quienes nos encargamos de hacer el trabajo sucio. […]
Seguir leyendo «Elogio de la incoherencia «
[…] Ella contaba que, durante una sesión de terapia orientada a ayudar a un niño a transitar el duelo por la muerte de su padre, le preguntó qué echaba más de menos de él. El niño, emocionándose, le dijo que “ver películas” con él. […]
Seguir leyendo «Felices fiestas sin educación»
[…] De hecho, en estas infancias se da una paradoja. Cuanto más se esfuerzan por ser mejores, más se recuerdan a sí mismas que no son suficientes, entrando en un círculo vicioso difícil de frenar. […]
Seguir leyendo «Lo que siento cuando intento cambiar «
[…] Quizás lo que parecía una traición y un bloqueo desde la más absoluta indefensión, no era más que un acto de amor y protección hacia la figura a quien más quiere y necesita. […]
Seguir leyendo «La traición que nunca ocurrió | una ayuda para transitar el duelo «
[…] Se produce, entonces, una discrepancia entre la niña o el niño anhelado y el niño real, que no es tan guapo, tan listo, tan sociable o tan cariñoso como deseamos. Es diferente, y no está a la altura de lo que habíamos imaginado. […]
Seguir leyendo «El duelo por el hijo ideal «
[…] Imponer nuestras categorías a la gente que sufre es un ejercicio de poder innecesario, iatrogénico, cuando no un ejercicio de burda manipulación. […]
Seguir leyendo «¿Emociones contrarias? No sé yo «
[…] Cada vez tengo más claro que no hay mucha diferencia entre el jefe autoritario o perverso, que te persigue para que hagas un turno que no te toca o para que trabajes horas extras sin cobrar, y el que tira del carro con una sonrisa para motivar a los demás. […]
Seguir leyendo «En contra del liderazgo positivo, también»
[…] No tengo pruebas, pero tampoco dudas: muchas y muchos de los personajes que triunfan el redes sociales no llegan a ese lugar por su calidad como profesionales, sino porque su tara se adapta muy bien a lo que él público desea escuchar. […]
Seguir leyendo «El intelectualismo que enmascara la realidad «
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