[…] Pero nos cuesta mucho, muchísimo más, comprender que, a veces, su sistema de protección se active no por la presencia de un peligro o amenaza, sino por la ausencia de apoyo social. […]
Seguir leyendo «La amenaza de la ausencia»
[…] Pero nos cuesta mucho, muchísimo más, comprender que, a veces, su sistema de protección se active no por la presencia de un peligro o amenaza, sino por la ausencia de apoyo social. […]
Seguir leyendo «La amenaza de la ausencia»
[…] Nos olvidamos de que, a menudo, los síntomas que desarrollan las niñas, niños y adolescentes en el contexto familiar cumplen la función de darles seguridad en otros contextos, sobre todo, si hay figuras que deben cumplir un rol semejante a las figuras de apego. […]
Seguir leyendo «El paralelismo entre los síntomas familiares y escolares: otra forma de intervenir»
[…] Esto es justo lo que pasa cuando actuamos “desde el rojo”: no podemos prestar atención a nuestro cuidado, y sólo confiamos en soluciones que tengan que ver con un cambio en la realidad externa. […]
Seguir leyendo «Una pregunta incómoda»
[…] La niña o el niño se encuentra, entonces, en una disyuntiva. Si reconozco y expreso esos estados de ánimo, me arriesgo a perder la mirada del adulto. En los casos más graves, pueden llegar a sentir que pueden perder al adulto, por completo. Y esa pérdida es inconcebible cuando se trata de las únicas figuras que pueden garantizar la protección y, por tanto, la supervivencia. […]
Seguir leyendo «Pégame, pero no te enfades «
[…] —Es sencillo. Yo voy a describir un estado del sistema nervioso y vosotros sólo tenéis que seguir las sensaciones que se active en vuestro cuerpo, hasta dar con un evento que las haya detonado. […]
Seguir leyendo «La calma que habíamos deseado «
[…] Me resultaba especialmente doloroso que Amara no quisiera pasar tiempo a solas conmigo. Si le proponía dar una vuelta por la calle o ir al parque, me respondía siempre “no, con Ama”, y si Ama no quería o no podía acompañarnos, me tenía que comer un cristo de la pera y, lo que es peor, a la niña triste y refunfuñando hasta la vuelta a casa. […]
Seguir leyendo «Héroe solitario»
[…] «¿En serio, colega?», pensé. «No has usado chupete en tu vida, ¿y lo quieres empezar a usar ahora, con 3 años medio? Anda a cagar.» […]
Seguir leyendo «¡Quiero un chupete!: sobre la necesidad del objeto transicional «
[…] Por ejemplo, Julia —siempre se utiliza este nombre en los ejemplos— es muy buena alumna, pero se activa mucho cuando siente que a sus profesores o compañeras no les importa. Según pasa el tiempo, se va observando que sus manos están más y más inquietas, hasta que finalmente suele levantar la mano para hacer alguna pregunta fuera de contexto que descoloca a la clase. […]
Seguir leyendo «Acercarse al alumnado que sufre | ejercicio para docentes «
[…] Según me han contado, iba toda contenta con el paraguas que le había comprado su Amama, rosa, justo el que a ella le gustaba; y, de repente, una ráfaga de viento huracanado se lo arrebató de las manos, llevándoselo a través de la plaza a toda pastilla. […]
Seguir leyendo «Un paraguas volando «
[…] Personas que están llenando el alma de la infancia con caricias que les recuerdan, todos los días, que son valiosos, importantes, incluso en su dolor, y que merecen su tiempo y, por lo tanto, la pena. […]
Seguir leyendo «Profes de abracitos: la reparación de las cadenas de trauma «
Debe estar conectado para enviar un comentario.