Descubrir nuestro enemigo en común

«No pensaba que una idea tan sencilla, podía cambiar tanto las cosas en nuestra casa.» 

Es una frase que he escuchado muchas veces, de una u otra forma.  

«Me costó bastante entenderlo, pero desde que lo comprendí, estoy alucinando con el impacto que ha tenido en todos nosotros.» 

Hay algunas ideas que parecen mágicas. Permiten que una familia recupere todos sus recursos para aliviar el sufrimiento y reactivar los cuidados.  

Y son ideas que podemos recuperar para enfrentar mejor y más unidos esta cuarentena.  

Porque no es ningún secreto que esta situación está poniendo a muchas familias contra las cuerdas.  

Estar encerrados, compartiendo espacios, y sin apenas válvulas de escape, puede sacar de quicio a cualquiera. Lo normal sentir miedo y tristeza. Miedo a la enfermedad y a lo que pueda pasar, y tristeza por los pequeños duelos que todas y todas tenemos que hacer: la pérdida de actividades de ocio, del intercambio social, o de las bases que nos proporcionaban una vida más o menos cómoda y fácil.  

Todas, personas mayores y pequeñas, estamos SUFRIENDO. Y, cuando el sufrimiento aparece, suele aparecer también nuestro primer baluarte defensivo: la IRA 

En enfado está muy bien, porque nos ayuda a autoafirmarnos, defendiendo con garra nuestros límites y nuestros derechos. Pero suele tener un punto perverso, a saber, que tiene predilección a dirigirse hacia otras personas. Y eso no siempre es justo.  

Cuando sufren, muchas personas acaban enfrentándose a las personas a quienes más quieren. Y no es por maldad, ni por egoísmo, ni para fastidiar, sino porque se están DEFENDIENDO de la tristeza o el miedo con el ENFADO 

Quizás sientan que, al abandonarse a las emociones que hay detrás, todo puede salir mal.  

A veces, llegan a un punto en el que todas y todos se sienten como ENEMIGOS. Pero se olvidan de que no son enemigos entre sí, sino que tienen otro ENEMIGO EN COMÚN 

Es un enemigo muy poderoso y peligroso, que se oculta en las sombras. Que no se ve. Y a quien hay que DESCUBRIR 

Ese enemigo no es ninguna de las personas a quienes vemos sufrir o que sentimos que nos atacan. Pero es algo que nos provoca a todas y todos mucho malestar.  

Mi propuesta es que nos pongamos una gabardina de detective, y comencemos a explorar.  

Al principio, puede parecer una locura. A fin de cuentas, si mi padre me riñe es que no me entiende o está “tarao”. Si mi hijo me ignora, es que es un desagradecido, o que va a lo suyo, yo que sé.  

Pero si profundizamos en las capas de la cebolla, iremos viendo más allá.  

Por ejemplo, que quien realmente nos está haciendo daño es el COVID-19, o la madre que lo parió. Que nos tiene a todos aterrorizados y en una situación antinatural para nuestra salud y bienestar.  

O, por ejemplo, que lo que realmente nos amenaza es la soledad.  

O que no podemos soportar ver sufrir a las personas a quienes queremos.  

O que nos sentimos sobrepasados cada vez que tenemos que repetir a nuestros hijos e hijas que no sabemos cuánto se va a prolongar esta situación.  

Cada familia tiene sus cosas.  

Sea como sea, todos los miembros de cada familia tienen UN ENEMIGO EN COMÚN, que pueden tratar de DESVELAR. Porque cuando este enemigo sale de las sombras y toma cuerpo, en forma de una idea, un dibujo, o cualquier cosa que lo pueda representar, todos empezamos a hacer equipo contra lo que realmente debemos luchar.  

Dejamos de pelear. Dejamos de sufrir, y empezamos a actuar.  

Y tú, ¿cuál crees que es vuestro enemigo en común? 

Si lo sabes, compártelo en los comentarios. Seguro que ayudas a los demás.  

Referencias: 

NARDONE, G. (2015). Ayudar a los padres a ayudar a los hijos: problemas y soluciones para el ciclo de la vida. Barcelona: Herder

NARDONE, G. (2009). Psicosoluciones. Barcelona: Herder

PEREIRA TERCERO, R. Hacia un modelo familiar de duelo. Monográfico. Revista Mosaico, junio 2002

PORGES, S.W. (2017) Guía de bolsillo de la teoría polivagal: el poder transformador de sentirse seguro. Barcelona: Eleftheria

WHITE, M. y EPSON, D. (1990). Medios Narrativos para fines terapéuticos. México: Paidós

En este blog «caminamos a hombros de gigantes». La mayor parte de las ideas expuestas se basan en nuestra bibliografía de referencia.

Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua. Soy pedagogo y educador familiar. Trabajo desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia. Mi marco de referencia es la teoría sistémica estructural-narrativa, la teoría del apego y la neurobiología interpersonal. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

 

4 comentarios en “Descubrir nuestro enemigo en común

  1. Anónimo

    Nuestro enemigo común es ese virus que se ha instaurado en nuestra cabeza y en nuestro comportamiento, que no nos deja hacer la vida de siempre. También nos ha posibilitado parar, respirar, apreciar más los privilegios y conectar con cada uno de nosotros.

    Le gusta a 1 persona

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