Piensa un momento en cómo te sueles sentir y en qué sueles hacer cuando tus hijos o hijas se desbordan emocionalmente, y apúntalo en un papel.
No sigas leyendo.
Que no. Que no lo hagas.
Venga, hazme caso.
Bien hecho.
La autorregulación emocional NO se construye invitando a las personas a dejar de sentir, sino ACOMPAÑÁNDOLAS y CUIDÁNDOLAS para que sientan intensamente, pero dentro de su VENTANA DE TOLERANCIA.
Bien ¿Cómo te ha impactado?
Damos por supuesto que la autorregulación emocional se construye de abajo hacia arriba, a través del ejercicio de la razón y la fuerza de voluntad.
Pero esto responde a una analogía desfasada: que nuestros sentimientos son como un caballo salvaje al que hay que doblegar.
Son cosas de una tradición mecanicista, ilustrada, con excesiva confianza en la razón como medio de producción.
Me gustan los caballos salvajes, pero son tan fuertes y fieros que podrían con cualquiera. Es menos violento acercarse poco a poco, con alimento y mimo, para que puedan confiar.
Así como te acercas a sus sentimientos, ellos y ellas se van a tratar.
Regálales tu presencia cuando peor estén, y no se abandonarán nunca.
Menudo regalo ¿no?
Autor: Gorka Saitua. Soy pedagogo y educador familiar. Trabajo desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia. Mi marco de referencia es la teoría sistémica estructural-narrativa, la teoría del apego y la neurobiología interpersonal. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com
