Mentalizar la emoción a través del cuerpo | técnica de intervención familiar

Cuando hay coherencia entre el pensar, el sentir, y el cuerpo, se produce la magia de la integración cerebral, y el sistema vuelve e la coherencia y a la calma. 

Cuando vi la carta de Lanbide —el servicio vasco de empleo— me asusté.

Estaba redactada de manera formal y confusa, pero todo indicaba que lo que decía la carta no era lo que ella estaba interpretando.

Ella me decía, embriagada de alegría, que le habían concedido el importe íntegro de la Renta de Garantía de Ingresos. Que por fin podía relajarse, que conservaría su vivienda y que su sufrimiento había terminado.

Pero la carta parecía decir lo contrario. Que sólo cobraría 160 euros, porque le habían restado parte de la asignación por computarle una herencia como ingresos.

En cuanto le planteé que yo no tenía claro el contenido de la carta, saltó su parte defensiva.

—Que sí, Gorka. Que estoy segura. He habado con mi vecina, y está claro —me rebatió—.

—Sólo quería decirte que…

—¿Sabes lo que pasa? Que todo lo que estoy pasando es culpa vuestra —me interrumpió, agresivamente—. Porque desde que la Diputación me quitó a mi hijo, todo han sido problemas. Si yo tuviera conmigo a mi hijo, podría cobrar 400 euros, y no estaría hundida en la mierda.

En ese momento sentí que se transformaba. De ser una mujer amable, graciosa y amigable, pasó a tratarme como su mayor enemigo. No quise contradecirle, para no incrementar la tensión que crecía entre nosotros.

Estos cambios drásticos en la personalidad que cumplen una función defensiva son indicadores de que la persona se está activando una parte protectora disociada, conectada al trauma.

—Y además, es que es la hostia. Estoy sin un duro y tengo que pagarme el autobús y el metro para ir a visitar a mi hijo. Y para más cojones, el otro día tuve que llevarle a la peluquería, porque salió con unos pelos que daba asco ¿Crees que tengo que aguantar esto? —me reprochó.

—Y luego, le devuelvo al centro, con el pelo cortado, y tengo que aguantar al subnormal de turno, diciéndome que tan mal no andaré de dinero, si tengo para cortarle el pelo —cada vez se calentaba más— ¿Sabes lo que voy a hacer? Si no tengo una solución en 2 días ¡¡escucha: 2 días!! me voy a encadenar en la puerta del Servicio de Infancia.

—Tengo mucho aguante, Gorka, pero esto ya clama al cielo —prácticamente gritaba—. Ahora resulta que viene mi madre que ha estado sin querer saber nada de su nieto 3 años, y pide visitas, y claro, la coordinadora, que se cree sus mentiras, va y se las da. Y lo único que quiere la vieja es joderme, y apartarme de mi hijo.

Estuve un mucho rato así, callado, con cara de póquer, escuchando. Hasta que me lancé a intervenir:

—Miedo —dije.

Siguió despotricando.

—Miedo —repetí con más fuerza.

—¡Yo no siento miedo! ¡Esto es una puta injusticia! —se rebeló.

—Mie-do —dije remarcando las sílabas.

—¡Que no, me cago en la puta! —me enfrentó, pero ya con un atisbo de sonrisa en la boca.

Cuando hay coherencia entre el pensar, el sentir, y el cuerpo, se produce la magia de la integración cerebral, y nuestro sistema vuelve e la coherencia y a la calma.

—A ver. Túmbate ahí —le dije señalando al sofá.

Le había roto los esquemas. Y obediente accedió. Pero seguía farfullando.

—Cállate, cojones —le espeté ahora, que sentía que volvíamos a estar conectados, sabiendo que estábamos entrando en un registro en el que la sorpresa y el humor tenían cabida.

—Vete a la mierda —se reía.

—Te propongo un juego. Es un juego en el que puedo ganar yo, o puedes ganar tú, pero pase lo que pase, la clave es que ambos seamos sinceros —le expliqué.

—Vale.

—Voy a hacer un barrido. Y te voy a decir cuáles son las sensaciones que ahora mismo tienes en el cuerpo —continué — Puedo cometer 2 errores. Si cometo 3 tú ganas. Si cometo 2 o menos, gano yo ¿te animas?

—Venga.

—Tienes una sensación de presión en el estómago —empecé.

—Pues sí —se le abrieron mucho los ojos, sorprendida.

—Vale. Empiezo bien. Voy ganando… ¿Sigo?

—Sí.

—Esa sensación del estómago sube hacia el pecho, y llega a la parte baja de la garganta. Y esa parte de la garganta se siente seca, cerrada.

—Pues sí —admitió, y quedó escuchando.

—La nuca… está dura, rígida. Y se siente como una electricidad o escalofríos.

—¡Pues no, listo! —respondió retándome, entrando en el juego.

—¿No? Pues nada, apúntame el primero de los errores —admití, humildemente.

—Ummm… vale. Allá voy. Las manos: están frías, parece que no les corre la sangre. Pero ehay tensión —vi como se movían sus dedos, como tratando de recobrar la circulación que habían perdido.

—Pues sí… también has acertado.

—Vale. Voy a decir una última cosa. Y además, me la juego a todo o nada. Si acierto, gano. Pero si no acierto ganas tú —le reté— ¿Te atreves?

—No vas a adivinarlo —me retó, con toda su malicia.

Hice una pausa dramática. Y me pensé muy mucho lo que iba a decir. Tenía la sensación de que me la jugaba, y de que se complicaba la cosa.

La miré, e hice trampas. Su postura corporal me dio la última pista.

—Las piernas —dije con toda la determinación que me quedaba—. Tienes los muslos rígidos y tensos, como bloques de cemento.

Le miré esperando su respuesta.

—Has ganado. Mierda —reconoció.

—Pues va a ser que no estabas enfadada… ¿no?

—No era miedo. Era inseguridad.

Y así empezamos a entendernos.


Y tú ¿qué destacarías de este proceso?


Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua. Soy Pedagogo. Trabajo desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia, en la Asociación Bizgarri – Bizgarri Elkartea. En 2016 comencé con el proyecto educacion-familiar.com que me apasiona. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

Este artículo pertenece al blog www.educacion-familiar.com, antes www.indartzen.com. Si quieres saber más sobre nosotros echa un vistazo a quiénes somos y síguenos en nuestras redes sociales Facebook y Twitter, somos @educfamilia.

 

2 comentarios en “Mentalizar la emoción a través del cuerpo | técnica de intervención familiar

  1. Mónica

    Yo destacaría la relación entre ambos mucho más que la técnica o el juego en sí. Tendría una base buena creada de antes imagino para que la mujer pudiera dejarse llevar y mentalizar con tu ayuda. Y también destaco tu buena regulación.

    Le gusta a 1 persona

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