[…] Pensad, por un momento, en su experiencia. Son pequeños a los que se les pide que entretengan a los adultos y, en el peor de los casos, que se hagan cargo del estado mental (ansioso, depresivo, etc.) de sus mayores. Y cuando a una niña o un niño se le impone una única misión, gran parte de la valoración de su persona pasa por cumplir o no ese mandato. […]
[…] Esto le hace estar muy pendiente de lo que siente, tratando de controlarlo. Porque, a nada que esté un poco afectada, su estado de ánimo afecta a los otros. Sin embargo, sus intentos de regulación emocional rara vez le sirven para nada, y acaba liándola parda, con reproches por parte de su madre y de todo el mundo. Está inmersa en un círculo vicioso del que no puede salir porque, cuanto más se esfuerza por no fastidiar las cosas, más se desregula, recibiendo los reproches del resto. […]
[…] Sentía un peso en su frente, una bola en el estómago, y el mundo parecía ir despacio, a cámara lenta. Era como si todo fuera hubiera dejado de ser real y, ahora, se pareciera más a una película. Pero, a pesar de todo, no se estaba tan mal ahí, cubierta por esa manta tan rara. […]
[…] «Es como si volviera a revivir todo el daño que me hizo durante su adolescencia», me dijo, refiriéndose a la mayor, con quién ahora, supuestamente, mantenía una relación excelente. «Estoy sintiendo un rechazo visceral hacia ella». […]
[…] Porque hacemos cosas, todos los días, que contribuyen a incrementar la desigualdad. Pero las tenemos tan normalizadas y naturalizadas que pasan desapercibidas y, durante carreras profesionales completas, de la salida de la uni a la jubilación, permanecen fuera del radar. […]
[…] Todo esto para decir que, coño, colegas, compañeros y amigos, me habéis ganado. Teníais razón en echarme en cara que se me iba la pinza con este tema. Mi teoría hacía aguas. Me doy por vencido, os pongo la medalla, y me marcho caminando hacia atrás, despacito. […]
[…] Pero no estamos hablando de un reparto en sentido literal, rollo esta para mí y este para ti, sino de algo más simbólico, que se articula a través de los procesos de identificación. Entonces, vemos que a una de las hijas o hijos se le atribuyen las características del padre, y al otro las de la madre, pero de una manera caricaturesca y casi estereotipada, como si fueran un calco de la figura adulta que “les ha tocao”. […]
Charlamos «Entre Amigas» sobre el papel que tiene la curiosidad en la regulación emocional y en los procesos de intervención educativa familiar. ¡Espero que os guste!
Para profundizar en los temas de los que hemos hablado:
BARUDY, J. y DANTAGNAN, M. (2009). Los buenos tratos a la infancia: parentalidad, apego y resiliencia. Barcelona: Gedisa
BATEMAN, A. y FONAGY, P. (2016). Tratamiento basado en la mentalización para los trastornos de la personalidad. Bilbao: Deslee de Brouwer
DANA, D. (2019). La teoría polivagal en terapia. Cómo unirse al ritmo de la regulación. Barcelona: Eleftheria
DANGERFIELD, M. (2017). Aportaciones del tratamiento basado en la mentalización para adolescentes que han sufrido adversidades en la infancia. Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del adolescente. SEPIPNA, nº 63.
GONZÁLEZ, A. (2020). Lo bueno de tener un mal día. Cómo cuidar de nuestras emociones para estar mejor. Barcelona: Planeta
PITILLAS, C. (2021). El daño que se hereda. Comprender y abordar la transmisión intergeneracional del trauma. Bilbao: Descelee de Brouwer
[…] Es la una de las formas naturales de reparar el trauma. Poder sentir los cuidados y la reconexión con las figuras de referencia, en los momentos en los que la niña o el niño todavía está sufriendo por el abandono sentido, tiene un potencial tremendo, porque está sintiendo con fuerza lo importante, lo que duele, pero en un contexto seguro y dentro de su ventana de tolerancia. […]
Que esto no es una tecla mágica que lo resuelve todo… ya te lo digo yo.
Pero, a veces, resulta útil tener RECURSOS SENCILOS y PRÁCTICOS para distingir si lo que sentimos en la relación con nuestras hijas o hijos es fiable o no. Porque, a menudo, los EPISODIOS IRRESUELTOS de nuestro pasado irrumpen anulando nuestros recursos y activando RESPUESTAS PROTECTORAS que les confundan, les generen inseguridad o, en el peor de los casos, lleguen a alternar la relación que tienen consigo mismos, al imponerles nuestra propia realidad (“alien self”).
Vamos, que nos ayuden a poner un freno, si se puede; o a mirarnos lo que nos toca, y propiciar una reparación.
¿Tengo una respuesta mentalizadora?¿A qué es debido?
Basado en:
BATEMAN, A. y FONAGY, P. (2016). Tratamiento basado en la mentalización para los trastornos de la personalidad. Bilbao: Deslee de Brouwer
DANGERFIELD, M. (2017). Aportaciones del tratamiento basado en la mentalización para adolescentes que han sufrido adversidades en la infancia. Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del adolescente. SEPIPNA, nº 63.
PITILLAS, C. (2021). El daño que se hereda. Comprender y abordar la transmisión intergeneracional del trauma. Bilbao: Descelee de Brouwer
Debe estar conectado para enviar un comentario.