[…] Es la una de las formas naturales de reparar el trauma. Poder sentir los cuidados y la reconexión con las figuras de referencia, en los momentos en los que la niña o el niño todavía está sufriendo por el abandono sentido, tiene un potencial tremendo, porque está sintiendo con fuerza lo importante, lo que duele, pero en un contexto seguro y dentro de su ventana de tolerancia. […]
Que esto no es una tecla mágica que lo resuelve todo… ya te lo digo yo.
Pero, a veces, resulta útil tener RECURSOS SENCILOS y PRÁCTICOS para distingir si lo que sentimos en la relación con nuestras hijas o hijos es fiable o no. Porque, a menudo, los EPISODIOS IRRESUELTOS de nuestro pasado irrumpen anulando nuestros recursos y activando RESPUESTAS PROTECTORAS que les confundan, les generen inseguridad o, en el peor de los casos, lleguen a alternar la relación que tienen consigo mismos, al imponerles nuestra propia realidad (“alien self”).
Vamos, que nos ayuden a poner un freno, si se puede; o a mirarnos lo que nos toca, y propiciar una reparación.
¿Tengo una respuesta mentalizadora?¿A qué es debido?
Basado en:
BATEMAN, A. y FONAGY, P. (2016). Tratamiento basado en la mentalización para los trastornos de la personalidad. Bilbao: Deslee de Brouwer
DANGERFIELD, M. (2017). Aportaciones del tratamiento basado en la mentalización para adolescentes que han sufrido adversidades en la infancia. Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del adolescente. SEPIPNA, nº 63.
PITILLAS, C. (2021). El daño que se hereda. Comprender y abordar la transmisión intergeneracional del trauma. Bilbao: Descelee de Brouwer
Cuando las niñas y los niños se protegen, tratan de satisfacer sus necesidades a través de conductas que son difíciles de interpretar por las personas adultas, sobre todo, porque muchas veces nos “conectan” con episodios irresueltos de nuestro propio pasado.
Debemos ser conscientes de que esas conductas que provocan, a su vez, una #respuesta_protectora en nosotros mismos responden a necesidades que las niñas y niños deben satisfacer para tener un desarrollo armónico. Lo que pasa, a menudo, es que su demanda tendrá una forma muy diferente, en función del estado de su #sistema_nervioso_autónomo.
Aceptar que pueden tratar de satisfacer una misma necesidad de manera muy diferente, según los dictados de su #neurocepción, y que su respuesta protectora puede desencadenar en nosotras y nosotros estados de “no mentalización” que les perjudiquen, puede ser un factor de protección para la calidad de las relaciones familiares, porque permite que emerjan los procesos de #reparación, imprescindibles para que se sientan seguras y seguros.
* El siguiente cuadro refleja algunos ejemplos que reflejan esta realidad. Por supuesto, no son los únicos:
BATEMAN, A. y FONAGY, P. (2016). Tratamiento basado en la mentalización para los trastornos de la personalidad. Bilbao: Deslee de Brouwer
BERASTEGI, A. y PITILLAS, C. (2018). Primera alianza: fortalecer y reparar los vínculos tempranos. Barcelona: Gedisa
DANA, D. (2019). La teoría polivagal en terapia. Cómo unirse al ritmo de la regulación. Barcelona: Eleftheria
DANGERFIELD, M. (2017). Aportaciones del tratamiento basado en la mentalización para adolescentes que han sufrido adversidades en la infancia. Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del adolescente. SEPIPNA, nº 63.
[…] El problema de la proyección es que es insensible a los argumentos. Por mucho que expliquemos a una persona lo que está pasando y las dificultades en que se está metiendo, difícilmente entrará en razón, porque se está protegiendo de amenazas formidables. […]
[…] Su hijo, de 4 años, había pegado un manotazo a su abuela. Y, cuando le habían dicho que pidiera perdón, se había negado reiteradamente diciendo que no, que no lo sentía en absoluto. […]
El día 1 de Junio comienza este curso. Es OnLine y de un mes de duración. La idea es que te puedas introducir en las ideas que expreso en este blog, de una manera profesionalizada, práctica y útil de cara a tu trabajo. Si comprendes los artículos del blog, puedes hacer el curso. El nivel es parecido.
[…] Pero es que, claro, ¿cómo puede una persona sentir calma o seguridad, cuando esas mismas sensaciones activan una sensación de amenaza o peligro? […]
[…] Seguramente nunca lo supo, pero esa persona le había hecho un regalo envenenado. Un presente que cambiaría su vida a mejor, pero también le reportaría un sufrimiento excepcional, de los 12 a los 50 años, y que caería, también, sobre su hija. […]
[…] Tengo la hipótesis de que aquí se juntan lo más chungo. Porque, a los niveles de psicoactivación que implica la activación del sistema nervioso simpático, se unen la desesperanza e impotencia características del parasimpático, dejando toda esa energía atrapada en el cuerpo. […]
[…] Un viaje de exploración en el que la persona adoptada es la protagonista. Y ese sentimiento de agencia es, justo, lo que conecta con la competencia relacionada con la propia historia, más allá de lo que pudo ser, lo que fue y lo que tristemente es irreversible o desconocido. […]
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