Para ti, que piensas que “perfilas bien” a las infancias… Acércate con cuidado. No te vayas a romper nada.
Seguir leyendo «Mapa de los Territorios de la Experiencia Humana»
Para ti, que piensas que “perfilas bien” a las infancias… Acércate con cuidado. No te vayas a romper nada.
Seguir leyendo «Mapa de los Territorios de la Experiencia Humana»
[…] Porque cuando tú fallas, te equivocas o la cagas, también abres las puertas a un fenómeno clave: la redistribución de la agencia y la dignidad. […]
Seguir leyendo «Sé un puñetero desastre, mai frend»
[…] Todas y todos tenemos una narrativa preferida —con suerte— o única —sin suerte— que nos permite sentirnos merecedores de reconocimiento en el ámbito laboral. […] nos permite esperar que, en algún momento mágico, el mundo se pueda dar cuenta del valor que tenemos y nos colme con la mirada que anhelamos. […]
Seguir leyendo «La historia fantasmática profesional»
[…] Ver este círculo vicioso en las primeras sesiones es fundamental, sobre todo para no alimentar la falsa expectativa de que, gracias al educador familiar y sus recursos, se va a lograr lo que la familia desea: que el chico o la chica retome las clases con normalidad lo antes posible. […]
Seguir leyendo «Absentismo escolar como límite infranqueable»
[…] —Lo fue en el pasado porque la tripulación abusó de su hospitalidad —respondió su hijo—. Tendremos cuidado para no cometer los mismos errores. […]
Seguir leyendo «Alimento de dioses»
[…] Mucho tiempo atrás, cuando las diosas que hoy veneramos todavía estaban naciendo, hubo un arbolado primigenio. Cuentan los ancianos que fue el origen de los bosques actuales, tal y como los conocemos. Y Artemisa tenía el mandato sagrado de protegerlo. […]
Seguir leyendo «El bosque primigenio»
[…] Es como si, en ausencia de La Ley, así, en mayúsculas, perdieran por completo el andamiaje que les sostiene y que sostiene, también, a las niñas, niños y adolescentes a su cargo. […]
Seguir leyendo «El goce de La Ley»
[…] Lo que no nos cabe en la cabeza, a veces, a las y los profesionales es que estos modos son irrenunciables, coño, irrenunciables, porque perderlos nos expone a un vacío y una angustia que se experimentan como insoportables. […]
Seguir leyendo «Los modos irrenunciables de relación con nuestras hijas e hijos»
[…] La faena es cuando uno se identifica sólo con un pedazo de esa realidad, y empieza a omitir e ignorar que hay otras formas efectivas de protegerse y de desear que quizás no cuadran o se contradicen con lo que supuestamente nos constituye como seres humanos únicos. […]
Seguir leyendo «No seas tú misma»
[…] Me tragué una chispa de vergüenza. ¿Cómo no lo había visto antes? El elefante estaba en la habitación y no lo había podido ver al tener la mirada fija en lo que mi formación de base me indicaba. […]
Seguir leyendo «El colapso de Supermán»
Debe estar conectado para enviar un comentario.