[…] «A ver, si eres el puto amo», me dijo. Y casi pude escuchar la voz de Amadeo Llados, menospreciando a los mileuristas (lo soy) y las panzas (la tengo). […]
Seguir leyendo «Impostor y narcisista»
[…] «A ver, si eres el puto amo», me dijo. Y casi pude escuchar la voz de Amadeo Llados, menospreciando a los mileuristas (lo soy) y las panzas (la tengo). […]
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[…] «Pedazo de hostia», piensas, y hay algo dentro de ti que se activa y gira la mirada hacia allí. […]
Seguir leyendo «Efecto vaca: ¿por qué nos fascinan las desgracias de los demás?»
[…] La cosa es que yo llevo encima uno desde que tengo uso de razón y recuerdos. Y me ha traído por la calle de la amargura, porque un tío de 100 kg, con apego evitativo y cara de mala hostia, que se pone a lloriquear como un mocoso en el cine… puescomoquenó. […]
Seguir leyendo «La narrativa de la espera, y la aparición de un dragón»
[…] Una de las mayores cagadas que podemos hacer cuando acompañamos el sufrimiento de otras personas es dejarnos llevar por el furor curandis, a saber, ese apremio por aliviar o mejorar la vida de los demás. […]
Seguir leyendo «Furor curandis en servicios sociales»
[…] Y, claro, a mí, que soy parte de esta cultura tan limitada, me ha petado el sistema operativo. Pantallazo azul y pa casa. […]
Seguir leyendo «La lógica de la nada aplicada a la educación familiar»
[…] «Es fundamental que estés bien, tienes que estar bien, no puedes estar mal, si estás mal vas a causar daño.» […]
Seguir leyendo «No quiero ser fuente de seguridad»
[…] Por eso, las personas nos vemos obligadas a dar una respuesta a esta complejidad. Y tiene que ser una respuesta ajustada, porque no vale que veamos lo chungo, pero tampoco vale que lo ignoremos. Tenemos que protegernos sin anularnos. ¿Es posible? […]
Seguir leyendo «Irracionalidad contra el caos y los peligros del mundo «
[…] Quizás los psicópatas no estén entre nosotros sólo porque cuentan con una ventaja evolutiva, sino también porque nos vienen bien. […]
Seguir leyendo «Gracias al hombre lobo «
[…] Entonces, doy con la primera línea de investigación fiable. Se relaciona con el momento de la muerte. Todos los asesinados han perecido durante su proceso de transformación, en el momento justo en el que ya no son las personas normales y anodinas que fingen ser, pero tampoco los flamantes superhéroes a los que adora el mundo. […]
Seguir leyendo «El secreto de los superhéroes muertos «
[…] Sé reconocer la vergüenza en cuando la veo. Tengo un radar de la pera. Y no me refiero a la que me provoca ver al completo mi cuerpo escombro, sino la que padecen otras personas, como, por ejemplo, el simio que casi me hostia. […]
Seguir leyendo «Morir en pelotas «
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