Por un curso orientado a los cuidados

A mí no me hagáis caso, que de esto no sé nada. 

Pero visto lo complicada que está la cosa, y la incertidumbre que hay en el ambiente, me encantaría que el sistema educativo hiciera un experimento. 

Así, a lo loco, como si estuviéramos borrachos. A ver qué sale. 

Un año sin currículum. 

Sin calificaciones, ni exigencia de contenidos. 

Profesoras y profesores centrados en acompañar a sus alumnos, sabiendo que es lo que necesitan y lo que merecen. Y enseñando lo que de verdad sientan valioso y oportuno. 

Que puedan dar rienda a sus pasiones, sin interferencias de ningún tipo. 

Así, además, podrían atender unos pocos profesores a un grupo de alumnos. Sin mezclarse con otras personas. Minimizando el riesgo de contagio.

Es injusto pedir a muchas alumnos y alumnos que sigan el ritmo. Además, sabe dios cuándo y cómo va a acabar esto. 

Creo que lo único a lo que podemos aspirar ahora, es a que las y los estudiantes estimulen su interés y su motivación, y disfruten del apoyo que necesitan, sin exigencias de ningún tipo. 

Y las figuras docentes saben perfectamente como hacerlo. Sólo necesitan recuperar su espacio. 

¿Qué es lo peor que puede pasar?

¿Un curso perdido?

Sí, es una fantasía de alguien que nunca ha pisado un aula como maestro. Pero que también sabe qué necesitan las personas que lo están pasando mal —docentes, familias y alumnas—: redes de apoyo y solidaridad para enfrentar el estrés y el miedo. 

El gusto de estar todos juntos. Bien unidos. 

La administración educativa podría centrarse en valorar el impacto de esta experiencia en todo el mundo. Lo hacen muy bien. Tienen experiencia y disfrutan con eso. 

No creo que volvamos a tener una oportunidad mejor de cambiar la educación, centrándola en lo que de verdad es valioso: las personas, y las experiencias de aprendizaje significativo. 

Podría ser un curso para recordar, si no nos empeñamos en hacer lo de siempre: tirar hacia delante, sin tener en cuenta las circunstancias y los acontecimientos. 

Pero yo de esto no sé nada. Y no es una forma de hablar; no tengo ni pajotera idea.

¿Qué pensáis vosotras y vosotros, mis contactos del sistema educativo?

Os escucho con muchísimo interés. Con los oídos muy abiertos.

Gorka Saitua | educacion-familiar.com

Hacia una ética de las virtudes en educación familiar

Es la máxima autoridad para el lanzamiento de los misiles nucleares de una pequeña nación de apenas 20 millones de habitantes.

Los servicios secretos le acaban de informar de la CERTEZA de un ataque nuclear enemigo, en el plazo de 1 hora.

La máxima autoridad del país, su presidente, acaba de ser asesinado. Hay un vacío de poder, mientras el cual, él sigue siendo la única persona que puede tomar decisiones sobre la activación, o no, de los misiles de tierra, o a bordo de submarinos.

La nación atacante, es una superpotencia, que aglutina a 300 millones de personas.

Sabe que, si ataca primero, es muy probable que salve las vidas de sus compatriotas. Con su poder, puede exterminar a la práctica totalidad de la población enemiga. Pero, si no ejecuta el código, probablemente toda su nación sea reducida a cenizas.

¿Qué harías tú en su lugar?

Y, sobre todo, ¿qué es lo correcto?

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Aviones resistentes al fuego enemigo

[…] Pero Abraham Wald, un matemático, llegó a una conclusión diferente: los puntos rojos solo representaban el daño en los aviones que llegaron a casa.

Las áreas que realmente deberían reforzar, eran los lugares donde no había puntos, porque esos son los lugares donde el avión no sobreviviría al ser golpeado. […]

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