La gran mentira de la vita-C | humor

Vamos a crear una teoría de la conspiración, que puede ser entretenido.

—El COVID-19 no existe —afirmó ella—, es un invento de los poderes globales para mantenernos amordazados.

—¿No me digas qué todavía crees es eso? —contestó él, con tono indignado.

—Pues claro. Poco a poco la gente va despertando. Empieza a haber manifestaciones por todo el mundo reclamando la verdad.

—Lo que cuentas es sólo una cortina de humo que impide ver la realidad —dijo él, convencido—. Los poderes internacionales están encantados de que pienses eso.

Ella se quedó callada y pensativa. Podría tener sentido.

—La verdad es que la verdadera mentira, la que de verdad les permite controlar nuestra voluntad y eliminarnos—dijo él con tono solemne—, es la MENTIRA DE LA VITAMINA C.

—Cuenta, cuenta —dijo ella desde la curiosidad.

—¿Tú has visto alguna vez la vitamina C?

—No, claro.

—Si revisas la historia, la “ciencia”, tal y como la conocemos hoy, aparece en el siglo XXI, con el capitalismo industrial —empezó a explicar él—, justo cuando se produce la acumulación de capital y el poder en unas pocas manos.

—Es verdad.

—Es esa “ciencia” —continuó él, disfrutando de la atención que tenía—, supuestamente infalible, la que empieza a hablar prolificamente de cosas que no podemos experimentar con los sentidos: células, átomos y moléculas extrañas como las vitaminas.

—Hasta ahí estoy de acuerdo —dijo ella, embelesada.

—En ese momento, los grandes poderes entienden que el lenguaje científico, más que otras cosas, es lo que va a permitirles controlar a las masas —hizo una pausa—. Por eso empiezan a incorporar a científicos a los ejércitos. No tanto para crear armas, sino en las brigadas de propaganda.

—Eso ya lo sabía yo —mintió ella, para hacerse la entendida.

—Ya, es que hasta ahí es fácil de entender —le dio la razón él—. Pero lo que la gente no sabe es que los científicos empezaron a acumular tanto poder que desplazaron o se fusionaron con los antiguos gobernantes. Desde entonces, vivimos en una sociedad cientificista, en la que la palabra de los científicos es como la palabra de Dios, nunca se rebate.

—Lo veo. La ciencia tiene siempre la última palabra.

—Eso es. Si revisas la historia desde mediados del siglo XX, verás que se produjo un incremento notable en el número de contiendas pero, sobre todo, en el número de personas que fallecieron en ellas, ¿verdad?

—Es así.

—Pues lo que nos han ocultado es que, la mayor parte de ellas, eran intentos de rebelión del pueblo contra la dominación de la ciencia. Por ejemplo, la revolución de 1918… no la ganó el pueblo, sino el estado mayor cientificista. O la guerra de Vietnam… ¿por qué crees que los veteranos no encontraban trabajo ni forma de reinsertarse en la sociedad? ¿por el estrés post-traumático? ¡Anda ya! Era una forma de hacerles dependientes de las ayudas del gobierno y, por tanto, del estado cientificista. Un movimiento maestro.

—Anda, es verdad. No me jodas.

—Como te lo cuento.

—¿Y qué tiene que ver todo eso con la vitamina C?

—¿No lo ves? —preguntó el con aires de superioridad.

—No acabo de pillarlo, tío.

—Pues es muy fácil —se regocijó él—. Todo empieza cuando estos gobiernos totalitarios, cientificistas y en la sombra, empiezan a hacer listas y listas de cosas que son invisibles pero imprescindibles a la vista: hormonas, encimas, células, flora bacteriana, minerales y ¡vitaminas!

—Y ahora me vas a decir que no existe nada de eso, ¿verdad? —se revolvió ella—, por ahí no paso.

—No, claro que no —respondió él—. La mayor parte de esas cosas sí existen. Lo que pasa es que no se han descubierto por el interés de llegar a la verdad, sino para dar una base creíble al GRAN ENGAÑO. A fin de cuentas, es más difícil encontrar una aguja en un pajar, que darse cuenta de que todo el pajar está hecho de agujas.

—Qué fuerte tío.

—Entre tantas cosas, nos han colado una molécula que no existe: la supuesta vitamina C que es, si te das cuenta, la historia que se nos cuenta desde niños. Que si bébete el zumo pronto, que se les va la vitamina, que si Magallanes lo pasó fatal porque se desconocía la causa del escorbuto… han construido una leyenda en torno a ella. Justo el entramado emocional que necesitaban.

—Es increíble…

—¿Por qué crees que hay tanta diferencia de precio entre la fruta que aporta el agricultor y el precio de mercado? —lanzó él—. Estamos pagando nuestro propio veneno.

—Ya…

—En los últimos años hemos visto cómo desaparecían los mercados de agricultores y ganaderos. ¿Crees que es casualidad? —dijo él— No señor.

—Pues tiene todo el sentido del mundo.

—Otra evidencia es la capa de cera que se da a la fruta, sobre todo, a los cítricos, como limones y naranjas. Se hace para disimular los pinchazos en los que se añaden complementos que bajan los niveles de serotonina, noradrenalina y dopamina, y así nos van convirtiendo en seres menos emocionales, más individualistas y sumisos.

—Estoy impactada. Y tú, ¿cómo sabes tanto de esto?

—Hace tiempo que lo estoy estudiando en sitios web sin acceso desde los buscadores. Prohibidos por el gobierno. Si quieres, te los enseño. Pero debes tener mucho cuidado.


Vaya por delante que esto es solo una crítica mordaz, con sentido del humor e ironía.

Hay una parte de verdad que sirve de sustrato creíble a una película inventada. Pero sólo es una caricatura [divertida] sobre cómo se crea una teoría de la conspiración, sin necesidad de pruebas.

Pero que, cuidadín, funciona.

Que todo hay que decirlo, cojona.


En este blog «caminamos a hombros de gigantes». La mayor parte de las ideas expuestas se basan en nuestra bibliografía de referencia.

Gorka Saitua

Autor: Gorka Saitua. Soy pedagogo y educador familiar. Trabajo desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia. Mi marco de referencia es la teoría sistémica estructural-narrativa, la teoría del apego y la neurobiología interpersonal. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

2 comentarios en “La gran mentira de la vita-C | humor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s