Nadieth y el espejo mágico | cuento sobre el origen de la enfermedad mental

El origen de muchas enfermedades mentales está, al menos en parte, en que los niños y las niñas no son vistos o mirados de una manera congruente con lo que les pasa por dentro. En que los adultos bloquean algunas de sus emociones, debido a sus propios asuntos irresueltos. Vamos a verlo ¡cuento ya!

Nadieth vivía sola, con su espejo mágico.

Era un espejo viejo, grande y de buen corazón. Y quería mucho a Nadieth. Como no le quería hacer sufrir, siempre reflejaba su mejor cara.

Si un día llegaba triste a casa, se miraba en el espejo y se veía alegre:

—Veo que has tenido un buen día ¿verdad, Nadieth? —decía.

—No… —empezaba a responder ella.

—Sin duda ha sido un día genial —le interrumpía su amigo—, ¡vamos a aprovecharlo y jugar juntos!

Nadieth, entonces, se quedaba un poco confundida. «Pues sí, debo estar contenta» —se decía— «A fin de cuentas, es un espejo, y lo natural en los espejos es que reflejen la realidad.»

En otras ocasiones, llegaba a casa enfadada. Se miraba en su amigo y se veía calmada y tranquila.

—Qué buen aspecto traes —empezaba el espejo—, te veo relajada —decía pensando que así le evitaba el sufrimiento.

—No… —apenas podía empezar ella.

—Sí, sí, sí. Da gusto verte así, como una niña buena, siempre con buenas intenciones —concluía.

Nadieth confiaba en su espejo. Era su amigo y la quería. Pero había algo en estas conversaciones que no le gustaba. No sabía decir qué era, pero le hacía sentir incómoda, confundida e insegura.

Un día, molesta como siempre, la niña cogió una sábana. Fue hasta donde su espejo y lo tapó con ella. Se sentó entonces en el sofá, algo más tranquila.

—¿Por qué me haces esto? —escuchó un susurro compungido—, yo siempre te he tratado bien y con cariño.

Nadieth se sintió muy culpable. Había hecho sufrir a su amigo. Además, le necesitaba, le echaba de menos y era su única compañía. Así que no se lo pensó dos veces y le quitó la sábana de encima.

Decidió entonces colocarse la manta ella misma. Hizo dos agujeros para poder ver a través de ellos, y cada vez que llegaba a casa se la echaba por encima. Así podía seguir teniendo a su espejo, y encontrarse más tranquila.

Al poco tiempo, por pereza o por despiste, empezó a salir a la calle con la sábana puesta.

La gente la miraba con expresión de miedo. Unos se cambiaban de acera, y otros, más crueles, le hacían bromas pesadas.

—¿Qué está pasando? ¿Por qué la gente me trata así? —se preguntaba—. Quizás es porque soy rara, diferente, o porque estoy enferma —se respondía.

Había olvidado que todavía llevaba la sábana por encima.


Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua. Soy Pedagogo. He trabajado desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia, en la Asociación Bizgarri – Bizgarri Elkartea. En 2016 comencé con el proyecto educacion-familiar.com que me apasiona. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

Este artículo pertenece al blog www.educacion-familiar.com, antes www.indartzen.com. Si quieres saber más sobre nosotros echa un vistazo a quiénes somos y síguenos en nuestras redes sociales Facebook y Twitter, somos @educfamilia.

 

7 comentarios en “Nadieth y el espejo mágico | cuento sobre el origen de la enfermedad mental

    1. La idea de fondo del cuento es que los niños y niñas que no sienten que sus estados mentales o sus emociones son aceptadas y reflejadas por las personas encargadas de cuidarlos, tienen más probabilidad de desarrollar trastornos mentales asociados a la pérdida de contacto con la realidad. Es decir, lo que comunmente se conoce como psicosis.

      Los motivos son muchos. Pero hay dos que son clave:

      • La desconfianza en la relación con el adulto, que provoca una gran inseguridad de base. Que en el cuento viene representado por el maestar que el niño siente al encontrarse con la imagen poco realista, que le devuelve el espejo.
      • La dificultad para reconocerse a sí mismos/as, y la suplantación de su “yo esencial” por diferentes “partes” o “personajes”, que muchas veces cumplen con la doble función de mitigar la discrepancia existente entre lo que uno es y la imagen que devulven los propios padres, y de construir una realidad interior estable independiente de las percepciones, proyeciones y valoraciones de estos padres/madres. Esto es lo que representa la sábana.

      Espero haberme explicado suficientemente bien.

      Gracias por tu pregunta.

      Un saludo.

      Gorka.

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  1. Bibiana Alvarez

    Bonita manera de plasmar los efectos de la ausencia de validación y reconocimiento de los sentimientos y estados mentales. Curiosa paradoja verdad, el ideal hedonista que arrastra al sufrimiento y a la enfermedad.
    Creo que los cuentos son un recurso extraordinario para educar y reforzar conceptos, valores y habilidades. Por eso, creo que muchos adultos deberian leer este cuento y reflexionar sobre su mensaje. Hace mucha falta.
    Gracias, Gorka.
    Lo comparto!

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