Dibuja y da cuerpo a tus emociones con “El Adivino de los Sentimientos”

Indartzen. Dibuja Emociones.

A pesar de lo que la ciencia nos dice y recalca acerca de ellas, es habitual que las personas tendamos a restar importancia a las emociones. De hecho, aunque seamos profesionales de la materia, es frecuente que las identifiquemos más como experiencias puntuales que como el motor constante y persistente de nuestro pensamiento y comportamiento. Por ello, es crucial que los niños y niñas sientan desde muy pequeños las emociones como parte de su cuerpo, de lo más íntimo de sí mismos. Este juego de adivinanzas os ayudará en este sentido. 

Comencemos con un ejercicio muy sencillo, a la vez que clarificador. Respira hondo, relájate y cierra tus ojos. Deja tu mente en blanco todo el tiempo que puedas. Pero cuando te venga alguna imagen o algún pensamiento a la cabeza, sea cual sea, abre tus ojos. Repite el ejercicio  unas cuentas veces, y cada vez intenta permanecer más tiempo con la mente en blanco, y los ojos cerrados. Más o menos… ¿cuánto tiempo eres capaz de aguantar con la mente en blanco?

Si no eres el Dalai Lama o cualquier otra persona entrenada en técnicas de meditación, es muy probable que este ejercicio haya resultado muy frustrante. La mayor parte de la gente no consigue estar más allá de 5 segundos con la mente en blanco. Y aunque se esfuercen mucho en ello, apenas consiguen superar esta marca. Si somos seres tan racionales ¿cómo es que ocurre esto? Es impresionante cómo nuestro cuerpo y nuestro pensamiento están continuamente empujándonos a pensar, imaginar o actuar de alguna manera ¿verdad?

Hagamos un nuevo ejercicio. Completa las siguientes frases con lo primero que te venga a la cabeza:

  • Hoy me ha puesto contento o contenta…
  • Hoy me ha puesto triste…
  • Hoy me ha enfadado…
  • Hoy me ha dado miedo…
  • Hoy me ha generado rechazo…

Si no eres un robot al que se le ha colgado el sistema operativo, es muy probable que hayas podido completar el ejercicio, tal vez con ciertas dificultades, y que te hayas sorprendido un poco (o bastante) al poner palabras a tus respuestas ¿verdad? Es como si de repente tomaras conciencia de las cosas que están afectando a tu pensamiento, motivación y comportamiento.

Esto ocurre, porque raramente somos conscientes de hasta qué punto condicionan nuestras emociones las decisiones que vamos tomando. Es por ello que, entre otras muchas cosas, somos tan vulnerables a la manipulación de terceros, y por lo que nos engañamos habitualmente “pensando que pensamos”, o lo que es lo mismo, utilizando nuestro cerebro para argumentar que son adecuadas las decisiones que intuitivamente ya habíamos tomado.

¿Quieres que tus hijos e hijas vivan así? ¿O deseas que disfruten al máximo de su libertad? Si esto último es lo que quieres, es importante que introduzcas lo antes posible en la crianza de tus hijos e hijas el lenguaje asociado a las emociones. Y que hagas esfuerzos para que tus hijos e hijas las tengan presentes de manera constante, como parte substancial de su yo integral tan reales como la sangre que fluye por sus venas, un brazo, un dedo, o una pierna.

Y una buena forma de empezar es con este juego de adivinanzas ¡presta atención!


Toma una caja de pinturas, y explica a tu hijo o hija lo siguiente:

“Llevo tiempo observándote y creo que tienes ciertas dotes como adivino. Es por ello, que voy a proponerte un reto muy complicado. No sé si serás capaz de superarlo o no… ¿tú que crees?

El reto es que voy a colorear un dibujo a solas, en esta habituación. Cuando haya terminado el dibujo, lo guardaré en un sitio secreto, donde tú no puedas encontrarlo con facilidad. El reto va a consistir en que adivines, con la fuerza de tu mente, qué dibujo he hecho. Como es un reto muy difícil, te daré una pista y hasta 4 oportunidades.

Este es el dibujo que voy a colorear. Es una persona. A la izquierda es una persona por delante: la cara, el pecho… Y a la derecha es una persona por detrás: la nuca, la espalda, el culete… Te haces a la idea ¿verdad?

Indartzen. Dibuja Emociones.

Pues bien, voy a empezar coloreando el miedo. En concreto, voy a colorear dónde siento yo el miedo en el cuerpo. Para ello, voy a acordarme de algún momento en el que haya sentido miedo, y voy a intentar pintar dónde se situaba ese miedo en mi cuerpo, es decir, dónde lo sentía. Cuando haya terminado el dibujo te llamaré, y tú tendrás que demostrar tus poderes mentales reproduciendo, sin verlo, el dibujo que he hecho ¿te hace?”

Cumple entonces con lo dicho. Colorea tu dibujo, y cuando hayas terminado llama a tu hijo o hija. Entrégale una copia de la plantilla, y dile que tiene que dibujar él ahora el miedo. Dale pistas. Explícale que le ayudará revivir algún momento en el que haya sentido miedo, y recordar cómo su cuerpo reaccionó en este momento. Mientras colorea, recuérdale que tiene que pensar en todas las partes del cuerpo, tanto por delante, como por detrás. Y déjale hacer… a ver qué pasa.

Cuando haya terminado el dibujo, dale pistas en términos de “caliente” o “frío” para que localice el dibujo que tú habías hecho. Cuando lo encuentre, invítale a comparar vuestros dibujos ¿se parecen? Si es así, cosa bastante probable, haz aspavientos y finge mucha sorpresa. Seguro que le encanta.

Se parezcan o no los dibujos que habéis hecho, el ejercicio permite a los niños y niñas corporalizar sus emociones, es decir, ir aprendiendo a ser conscientes de ellas a través de las sensaciones que provocan en el propio cuerpo. Además, irán asumiendo poco a poco que las emociones son pasajeras, y que no hay que tenerles miedo. Que todos lidiamos con ellas, y que seguimos siendo las mismas personas a pesar de que nos empujen a actuar de una u otra manera.

Ni qué decir tiene que, además, este ejercicio te abre muchas puertas para compartir tus propias experiencias emocionales con tus hijos e hijas. Seguro que les sorprende y les ayuda mucho saber que su padre o su madre también tienen emociones, pero que han aprendido a convivir con ellas respetando su influencia pero, también, modulando su expresión a través del pensamiento.

Por supuesto, hemos hablado del miedo, pero también puedes hacer o repetir el ejercicio con la tristeza, el asco, la alegría, la sorpresa, la vergüenza… o con cualquier otra emoción que se os ocurra. Es probable que te sorprenda lo bien que acoge tu hijo o hija este juego ¿a qué crees que se debe?

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Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua Soy Pedagogo. He trabajado desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia, en la Asociación Bizgarri – Bizgarri Elkartea. En 2016 comencé con el proyecto educacion-familiar.com que me apasiona. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com
Este artículo pertenece al blog www.educacion-familiar.com, antes www.indartzen.com. Si quieres saber más sobre nosotros echa un vistazo a quiénes somos y síguenos en nuestras redes sociales Facebook y Twitter, somos @educfamilia.

4 comentarios en “Dibuja y da cuerpo a tus emociones con “El Adivino de los Sentimientos”

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