[…] No recuerdo muy bien por dónde continuó la conversación. Pero sí sé, de buen grado, el orgullo que me hizo sentir. Hostia, por fin, mecagoentó, era visible a los demás. […]
Seguir leyendo «Hay un traumita abajo, en el bar… ¡¡Bob Esponja!!»
[…] No recuerdo muy bien por dónde continuó la conversación. Pero sí sé, de buen grado, el orgullo que me hizo sentir. Hostia, por fin, mecagoentó, era visible a los demás. […]
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Cualquier parecido con la realidad es pura ficción.
Seguir leyendo «El evangelio apócrifo del Niño Dios»
[…] «¿En serio, colega?», pensé. «No has usado chupete en tu vida, ¿y lo quieres empezar a usar ahora, con 3 años medio? Anda a cagar.» […]
Seguir leyendo «¡Quiero un chupete!: sobre la necesidad del objeto transicional «
[…] Por ejemplo, Julia —siempre se utiliza este nombre en los ejemplos— es muy buena alumna, pero se activa mucho cuando siente que a sus profesores o compañeras no les importa. Según pasa el tiempo, se va observando que sus manos están más y más inquietas, hasta que finalmente suele levantar la mano para hacer alguna pregunta fuera de contexto que descoloca a la clase. […]
Seguir leyendo «Acercarse al alumnado que sufre | ejercicio para docentes «
[…] Ahora, un poco más resabido y mucho más viejo, puedo ver lo que estaba pasando. Me veo a mí mismo desde fuera, y puedo empatizar con las personas que tuvieron el deseo de ayudarme, pero no la formación o la sensibilidad que yo habría necesitado. […]
Seguir leyendo «Conectar con dinosaurios «
[…] Según me han contado, iba toda contenta con el paraguas que le había comprado su Amama, rosa, justo el que a ella le gustaba; y, de repente, una ráfaga de viento huracanado se lo arrebató de las manos, llevándoselo a través de la plaza a toda pastilla. […]
Seguir leyendo «Un paraguas volando «
[…] Personas que están llenando el alma de la infancia con caricias que les recuerdan, todos los días, que son valiosos, importantes, incluso en su dolor, y que merecen su tiempo y, por lo tanto, la pena. […]
Seguir leyendo «Profes de abracitos: la reparación de las cadenas de trauma «
[…] Porque, amigas y amigos, una víctima es, por encima de otras cosas, una persona que ha sufrido mucho y que no deja de sufrir. No alguien que quiere fastidiarnos con su actitud. Una actitud que, por otro lado, tiene todo el derecho del mundo a tener, porque es lo que le ha ayudado a mantener cierta integridad y sobrevivir. […]
Seguir leyendo «La revictimización de la víctima «
[…] El gigante hacía cualquier cosa por no mirar allí adentro. Pasaba los días, las semanas y los años construyendo un refugio que no necesitaba, porque era el ser más poderoso del mundo entero. Decía que necesitaban un lugar apartado, sin ventanas, con las paredes fuertes y una puerta sólida, porque les acechaban peligros enormes, y tenían que estar preparados. […]
Seguir leyendo «El gigante de piedra «
[…] No sé si tendrá otro nombre, pero yo llamo narrativa del trauma a las características del discurso que bloquea a las personas y las familias, imponiéndoles la sensación de que nada va a cambiar por muchos esfuerzos que se hagan. […]
Seguir leyendo «La narrativa del trauma y las historias subyugadas «
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