Cuando se pierde el derecho al bajón, ¿qué queda? 

[…] Pero las cosas son todavía peor, porque esa respuesta caracterizada por desinflarse en una aparente apatía también es objeto de sanciones. Porque, ante los ojos que no saben nada de los movimientos del sistema nervioso autónomo —por muy “profesionales” que supuestamente sean—, pasa por negligencia ante las necesidades básicas. […] 

Seguir leyendo «Cuando se pierde el derecho al bajón, ¿qué queda? « →

El padre moribundo y el lobo negro

[…] Al principio, la policía se mostró reacia a intervenir, pero, al escuchar el llanto y el sufrimiento de la niña al otro lado del teléfono, intuyeron que algo iba mal y decidieron hacer una pasada. Una vez allí, consultaron con los mandos y, con su autorización, forzaron la puerta. […]

Seguir leyendo «El padre moribundo y el lobo negro» →

La trampa de los miedos irracionales 

[…] Si empujan a la niña o niño a enfrentar sus miedos, pueden causarle un tremendo sufrimiento porque para la niña o el niño el objeto identificado como terrorífico se siente como una amenaza vital. Pero, si por el contrario, las madres y los padres optan por protegerlo ante esos miedos aparentemente irracionales, estarían reforzando la idea claramente irracional que la peque o el peque tiene de ese objeto como algo terrible, dañino o peligroso, yendo en contra del criterio de realidad. […] 

Seguir leyendo «La trampa de los miedos irracionales « →

Familias malditas: la transmisión intergeneracional de la delincuencia 

[…] En este punto, la tentación está puesta en bandeja. Porque, de alguna manera, esa niña o ese niño tiene más que claro qué debe hacer para ir en contra de sus mayores y, a la vez, seguir perteneciendo al único sistema en el que puede sentir pertenencia y seguridad: repetir los patrones que, en su día, siguieron su padre y su madre, con el añadido, además, de que desde su lugar no se perciben como peligrosos gracias a la narrativa familiar que explica como ellos estuvieron en riesgo, pero salieron adelante. […] 

Seguir leyendo «Familias malditas: la transmisión intergeneracional de la delincuencia « →

Una bandada de pájaros: técnicas de visualización para conectar con la esperanza 

[…] —Tómate el tiempo que necesites —le concedí, no sin sentirme un poco cruel con ella—. Me gustaría que conectases con cómo está reaccionando tu cuerpo, ya sabes, con las sensaciones que tienes ahora mismo en la cabeza, el tronco y las extremidades y que, desde allí, dibujes en tu mente algo que represente lo que ella está sintiendo. […] 

Seguir leyendo «Una bandada de pájaros: técnicas de visualización para conectar con la esperanza « →

¿Un final feliz para el coyote y el correcaminos? 

[…] La gente se ríe bastante de mí cuando propongo estas cosas. Les parecen poco ortodoxas o salidas del tiesto. Pero estoy convencido de que, a veces, cambiar de perspectiva —desde lo más analítico y racional, hasta lo más simbólico y emocional— puede ayudar mucho. […] 

Seguir leyendo «¿Un final feliz para el coyote y el correcaminos? « →

El inútil que nunca lo fue: consecuencias de un divorcio conflictivo

[…] Carlos fue, en consecuencia, un niño demasiado protegido. Aunque ya no tenía problemas de corazón ni de columna —los médicos le habían dado el alta, destacando que estaba sano—, su familia no pudo pasar página. Sencillamente, no era posible con esos niveles de conflicto donde sólo cabían reproches y, si me apuras, cierta competición para determinar quién ganaba la carrera por ser el mejor progenitor y el más querido por los niños. […]

Seguir leyendo «El inútil que nunca lo fue: consecuencias de un divorcio conflictivo» →