[…] Ayer un perro atacó a mi hija. Un maldito Malinois. […]
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[…] Ayer un perro atacó a mi hija. Un maldito Malinois. […]
Seguir leyendo «Después del ataque»Si se han llevado a tu hija o hijo al quirófano sin permitirte estar con él hasta que le haga efecto la anestesia, puedes presentar tu queja a la dirección de tu hospital de referencia.
Que sepas que puedes mandarla por correo electrónico a tu hospital, fotografiando la documentación adjunta. Fácil y sencillo.
No importa que haya pasado hace mucho tiempo. Es importante que estas incidencias se comuniquen para ejercer presión para que la sanidad pública o privadas sean más sensibles con la infancia.
Como sé que en el momento es difícil redactar, tanto por la afectación emocional como por el miedo a atener consecuencias relacionadas con la relación con los profesionales que tratan a tu hija o hijo, aquí tienes un modelo de queja. Lo menos que puedo hacer es quitarte trabajo.
Guardad la respuesta que os den, porque la necesitamos para ir al defensor del paciente o del pueblo.
¡Al turrón!
[…] Desde el primer momento, le encantó la idea. Ahora tocaba montar el drama. La, la, la, vamos por el hospital —cantábamos—, qué tranquilos estamos, ya sabes, hija mía, que no pasa nada, que te vas a dormir conmigo, la, la, la, hola, médico, qué buen día, pues nada, que estamos muy contentos, pero oye, oye, ¡¿Qué pasa?! […]
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[…] Si es tan fácil entender que un extraño nos arrebate a nuestras hijas o hijos y les calce unas hostias, ¿por qué resulta tan complicado a muchos profesionales sanitarios comprender que separar a las niñas y los niños de sus progenitores para someterlos a procedimientos quirúrgicos, es otra forma de maltrato? […]
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Sencillos consejos para ayudar a niñas y niños a llevar lo mejor posible la cuarentena, desde la perspectiva de la teoría del apego, del trauma y la neurobiología interpersonal.
Agredo; me siento culpable; me siento malo; me siento vulnerable y solo; por eso necesito hacerme fuerte. Para protegerme en un mundo que siento como profundamente hostil.