10 cosas que he aprendido en terapia

Quería situarme al otro lado. Pasar la barrera. Vivir la experiencia. Sentía que había fantasmas que influían en mi trabajo. Me sentía fuerte y quería luchar contra ellos. También creo que quería sentirme valorado, que alguien me mirase por dentro. Esta es mi experiencia.

La cosa es que hace algo más de un año decidí ir a la consulta de Leire Beitia. Tiene el despacho en Gernika (Bizkaia). Sin duda os la recomiendo.

Ojalá hubiese podido acudir a alguno/a de mis compañeros/as de la Asociación Bizgarri, donde trabajo. Pero ya sabéis, para estas cosas es mejor que exista cierta distancia

Esto es lo que he aprendido:

Por muy reflexivo que seas, no eres capaz de hacer este trabajo sólo. Las sesiones de terapia son de aproximadamente 1 hora. Tengo la sensación de que la primera media hora es de calentamiento. Vamos profundizando. Pero los últimos 30 minutos son pura magia. Cuando el cerebro está listo empiezan a producirse conexiones. Aparecen imágenes y palabras que me van a acompañar hasta la vuelta.

Llevamos con nosotros más malestar del que vemos a simple vista. Yo me encontraba bien. No veía que nada me hiciese daño. Pero poco a poco he ido viendo como muchos de mis bloqueos iban desapareciendo. Y no quiero volver atrás. Porque, mira, estaba hecho un asco.

La mayor parte del trabajo es inconsciente. Tengo la sensación de que han ocurrido muchas cosas en mi cabeza, y la certeza de que me encuentro mucho mejor, pero no sabría explicar qué es lo que he hecho. Es curioso lo que es capaz de hacer el cerebro sin que nos demos cuenta.

Pienso que a todos los educadores familiares nos vendría bien este trabajo preventivo. Es importante tomar conciencia de los que nos afecta, y tener la experiencia de estar al otro lado

No hace falta querer para que se produzca el cambio. Recuerdo una de las primeras conversaciones con Leire. Le dije que yo no quería cambiar, que me sentía a gusto como estaba. Y ella respetó mi criterio. Era mi proceso. Ella no tenía una hoja de ruta marcada. Y sigo pensando lo mismo. No quiero cambiar… ¡pero hay que ver todo lo que he hecho!

Es posible que tampoco te requiera demasiado esfuerzo. Pensaba que para encontrarme mejor tenía que sudar tinta china. Ponerme las pilas y pico y pala. Sudada guapa. Nada más lejos de la realidad. En mi caso he vivido la terapia como un paseo por el campo.

La terapia no tiene por qué ser dolorosa. Tiene lógica. Si hiciese daño la gente no iría ¿verdad? Pues eso.

La mayor parte del trabajo se hace entre sesiones. Sentía que las vistas sólo servían para mover pequeñas fichas en mi cabeza. Nada serio. Pero las tenía presentes durante los próximos días. Ahí estaban y movilizaban pequeños cambios. Primero en la forma de sentir, luego en la forma de pensar, y al final ¡magia! en la forma de hacer las cosas.

Si cambia el foco de tu atención, cambia todo. Siento que han cambiado mis valores. Las cosas a las que doy importancia. No es que haya dejado de lado las cosas que me importaban, sino que ahora me fijo más en otras cosas que estaban en un segundo plano. Y esto, lejos de ser una agobio, me hace sentir más libre y satisfecho ¿me lo explicas?

Puedes acudir a terapia porque te encuentras mal, o simplemente porque quieres estar mejor ¡tú decides!

Es impresionante el poder que tienes sobre tus relaciones ¿sabéis el gusto que da que de repente se desbloqueen situaciones que llevan atascadas toda una vida? Cosas que jamás hubieses pensado que podrían ser de otra manera. Pues sí, se puede. Y una vez hecho ¡vaya si merece la pena!

Ojalá todos/as pudiésemos disfrutar de un trabajo terapéutico preventivo. Soy un afortunado por poder acudir a este servicio. Tengo el dinero, y me siento lo suficientemente cercano a estas cosas. Conozco a muchos/as terapeutas a quienes valoro y respeto. He visto cómo su trabajo hace maravillas y confío en su criterio. Ojalá todas las personas, se encuentren bien o mal, se pudiesen plantear acudir a terapia. Merece la pena.


Hasta aquí hemos llegado. No estoy demasiado a gusto con el resultado. Quería que el artículo tuviese una connotación más personal, para que pudieseis entender mejor qué utilidad tiene la terapia. Pero al escribirlo me he dado cuenta de que hacerlo así comprometería la intimidad de terceros. Así que me he visto obligado a dejarlo más soso que un tomate de los de ahora.

Perdón. Espero que aún así podáis disfrutar del contenido.


Bola_Terapia


Gracias Leire por acompañarme en este proceso.


Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua. Soy Pedagogo. He trabajado desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia, en la Asociación Bizgarri – Bizgarri Elkartea. En 2016 comencé con el proyecto educacion-familiar.com que me apasiona. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

Este artículo pertenece al blog www.educacion-familiar.com, antes www.indartzen.com. Si quieres saber más sobre nosotros echa un vistazo a quiénes somos y síguenos en nuestras redes sociales Facebook y Twitter, somos @educfamilia.

 

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