[…] Me tragué una chispa de vergüenza. ¿Cómo no lo había visto antes? El elefante estaba en la habitación y no lo había podido ver al tener la mirada fija en lo que mi formación de base me indicaba. […]
Seguir leyendo «El colapso de Supermán»
[…] Me tragué una chispa de vergüenza. ¿Cómo no lo había visto antes? El elefante estaba en la habitación y no lo había podido ver al tener la mirada fija en lo que mi formación de base me indicaba. […]
Seguir leyendo «El colapso de Supermán»
[…] si algo me ha enseñado Amara es que se pueden enfrentar los problemas —por gordos que sean— a través de recursos mucho más adaptativos y creativos que el control, la toma de decisiones y la lucha. […]
Seguir leyendo «La lógica de la belleza»
[…] cuando termines no me vas a ver de la misma manera. Puede que no me perdones, o que sí que lo hagas, pero de lo que estoy seguro es de que, tras ella, no seré el mismo ante tus ojos. […]
Seguir leyendo «Soy un monstruo»
[…] no es extraño que las decisiones que tomamos para protegernos […] impliquen una decisión entre dos caminos: el del vínculo, que nos acerca a las personas que necesitamos para sobrevivir, y el de la autonomía, que nos permite preservar la integridad […]
Seguir leyendo «El Centinela de la Honestidad»
[…] Estas alumnas y alumnos son especialmente incómodos, porque con su congelamiento, huida o resistencia son un recordatorio de que las cosas podrían ser y deberían ser de otra manera. Por eso, en muchas ocasiones, las instituciones se resisten tanto a tratar de dar sentido a su síntoma: compromete el equilibrio que satisface las necesidades de los profesionales precisamente en ese lugar y contexto. […]
Seguir leyendo «El síntoma como forma de honrar el buen trato «
[…] no vamos a negar las dificultades que, a menudo, aparecen ligadas a la adversidad temprana, pero igual nos toca, también, reconocer que esas carencias están ligadas a los formidables esfuerzos que las personas adoptadas han tenido que hacer para sobreponerse a amenazas formidables, a una realidad abrumadora y/o a la amenaza de la aniquilación. […]
Seguir leyendo «Revisando la “herida primaria”»
[…] El fuego gritaba que él era peligroso y, así, los enemigos y los fantasmas no se le acercaban, porque le tenían miedo. […]
Seguir leyendo «El niño de fuego»
[…] Esa razón de fuerza mayor no suele ser que la madre o el padre los tenga muy gordos. No suele bastar con eso. Normalmente, suelen ser motivos relacionados con la supervivencia, es decir, que la infancia parentalizada suele sentir que, de no cubrir las necesidades de cuidado en los otros, puede acontecer algo terrible o alguien puede perder la vida. […]
Seguir leyendo «Parentalización, enfermedad y sacrificio»
[…] —Sí, Amaia. Su magia. Es un cuento cargado de magia. De una magia que no podemos predecir ni controlar, porque tiene vida propia. Pero descuida, no te apures, que siempre opera para bien, en positivo. […]
Seguir leyendo «Un cuento especial»
[…] Es verdad, hay familias que dejan a las niñas y los niños en terapia, con la esperanza de que la figura profesional pueda ayudarles a gestionar mejor algunas dificultades o problemas, y que no siguen los consejos de los profesionales o evitan las reuniones con estos. Esto te lo compro. Pero atribuir a este tipo de actitudes una intención negligente o maligna, es seguramente una de las formas de mala práctica profesional más extendidas. […]
Seguir leyendo «La infancia en el “taller”»
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