[…] Y la única manera que encontró para expresar esa maravillosa resistencia fue gritar que no, ¡¡que nooooo!! Que no quería salir de su casa. […]
Seguir leyendo «Puedes ir, la vida te necesita»
[…] Y la única manera que encontró para expresar esa maravillosa resistencia fue gritar que no, ¡¡que nooooo!! Que no quería salir de su casa. […]
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[…] La cosa es que yo llevo encima uno desde que tengo uso de razón y recuerdos. Y me ha traído por la calle de la amargura, porque un tío de 100 kg, con apego evitativo y cara de mala hostia, que se pone a lloriquear como un mocoso en el cine… puescomoquenó. […]
Seguir leyendo «La narrativa de la espera, y la aparición de un dragón»
¡Atención! Va una parrafada que te cagas, pero que puede ayudarte un huevo.
Seguir leyendo «La estructura narrativa del síntoma «
[…] Ante una situación como ésta, no es extraño que los hermanos o las hermanas se carguen de energía. Es la forma natural que tiene su cuerpo de prepararlos para enfrentar los retos que, al parecer, se les vienen encima. Y lo habitual es que arranque su respuesta de lucha. Una respuesta que no sólo denota incomodidad ante la situación que están viviendo, sino una clara voluntad para hacer algo, es decir, pasar al acto, y resolver lo que los mayores no pueden. […]
Seguir leyendo «Cuando los adultos se vienen abajo «A veces, no podemos resolver nuestros problemas, ni superar nuestras dificultades, pero siempre podemos convertirlos en una historia honesta, interesante y bonita.
En ocasiones, cuando sentimos verdadero aprecio por esa historia, esos mismos problemas y esas misma s dificultades se disipan en el viento. O se acaban percibiendo como pequeñas molestias, rodeados por lo hermoso que ha emergido o hemos construido en torno a ellas.
Nuestro sufrimiento no sigue las normas de la lógica de Aristóteles. Es algo mucho más misterioso y complejo.
Gorka Saitua | educacion-familiar.com
[…] Pero el contacto con esas tinieblas no es baladí, e impone un proceso de transformación. El futuro maestro (o maestra), que ha sido forzado a vagar por ahí, se impregna del hedor de la ciénaga, se mancha con el barro pútrido, y se obliga a comer los restos de animales que se han ahogado allí. Y es esa experiencia, de contacto con las sombras, la que marca una diferencia con los demás, haciéndole sentir especial. […]
Seguir leyendo «La narrativa del maestro: el talismán que promete la restauración de la dignidad «
[…] Porque, en una sociedad de guerreras y guerreros, en la que se ensalzan valores como la obediencia, el valor, la lealtad al grupo y el gregarismo, ser altamente sensible es un factor de riesgo en relación al sufrimiento psicosocial. […]
Seguir leyendo «El niño que se puso una máscara: una mirada etológica hacia la alta sensibilidad «
[…] La libertad, bien entendida, no tiene tanto que ver con la toma de decisiones de manera racional, sino con el derecho que podemos presuponer a las personas de hacer las cosas impulsivamente y mal. […]
Seguir leyendo «Desregulación afectiva como condición para la libertad «
[…] Hay quien se enfrenta a ella tratando de retener consigo a las personas que se distancia; y quien trata de distanciarse —también desde la desconfianza— para protegerse de la sensación de rechazo que ésta le genera. […]
Seguir leyendo «A favor de la desconfianza «
[…] Veo cómo te comparas con lo que te gustaría ser, y lo pequeña que te sientes al hacerlo, y reconozco el dolor que se deja entrever en tus ojos, al sentir estar frente a un reto formidable, casi imposible. […]
Seguir leyendo «El camino hacia los sueños «
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