[…] A veces, hay que abrazar al diablo y llevarlo con mimos y besitos a un tablero donde no dicte él las malditas normas. […]
Seguir leyendo «Educación performativa (II)»
[…] A veces, hay que abrazar al diablo y llevarlo con mimos y besitos a un tablero donde no dicte él las malditas normas. […]
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[…] Patologizamos las formas que nos resultan instintivas y naturales de cubrir nuestras propias necesidades al creernos la milonga de que nos parecemos más a un padre celestial que a un jabalí en apuros. […]
Seguir leyendo «Educación performativa (I)»