[…] Pero es muy complicado intuir o ver los intentos que esa misma niña o ese niño hace para protegerse del abandono o la traición de sus seres queridos. A saber, de lo que ocurre cuando violencia explícita cesa. […]
Seguir leyendo «Felices fiestas»
[…] Pero es muy complicado intuir o ver los intentos que esa misma niña o ese niño hace para protegerse del abandono o la traición de sus seres queridos. A saber, de lo que ocurre cuando violencia explícita cesa. […]
Seguir leyendo «Felices fiestas»A veces, no podemos resolver nuestros problemas, ni superar nuestras dificultades, pero siempre podemos convertirlos en una historia honesta, interesante y bonita.
En ocasiones, cuando sentimos verdadero aprecio por esa historia, esos mismos problemas y esas misma s dificultades se disipan en el viento. O se acaban percibiendo como pequeñas molestias, rodeados por lo hermoso que ha emergido o hemos construido en torno a ellas.
Nuestro sufrimiento no sigue las normas de la lógica de Aristóteles. Es algo mucho más misterioso y complejo.
Gorka Saitua | educacion-familiar.com
[…] Porque, en una sociedad de guerreras y guerreros, en la que se ensalzan valores como la obediencia, el valor, la lealtad al grupo y el gregarismo, ser altamente sensible es un factor de riesgo en relación al sufrimiento psicosocial. […]
Seguir leyendo «El niño que se puso una máscara: una mirada etológica hacia la alta sensibilidad «
[…] La cosa es que Ekaitz entra en el nuevo centro escolar con un cartel colgando del cuello: “problemón de los gordos”. Y prácticamente todos sus profesores —y especialmente su tutora— se preguntan, hostias, a ver cómo gestionamos esto. […]
Seguir leyendo «El camino al infierno «
[…] No me invento nada. Las escuelas siguen teniendo una mirada muy reduccionista acerca de lo que es que las niñas, niños y adolescentes estén bien en su entorno, y eso, lamentablemente, tiene consecuencias catastróficas. […]
Seguir leyendo «¿Qué es estar bien en la escuela? «
[…] Súa sabía lo que significaban esas miradas de preocupación. En lo más profundo de su corazón sentía que no era suficiente, que no estaba a la altura. Y, cuando ese mensaje le llegaba, su fuego se hacía más y más grande, hasta sentirse profundamente doloroso. Intolerable. […]
Seguir leyendo «Súa, la niña que llevaba fuego dentro»
[…] Pensé, entonces, que tenía que cambiar de estrategia. Para mí, era importante que se despidiera bien de sus amigas, y que no se quedara con mal sabor de boca. Pero esa angustia que yo sentía hacia su estado —estaba sintiendo y actuando lo que ella no podía— me impedía ir por un camino mejor. […]
Seguir leyendo «Acompañando un “apagón” «
[…] Uno de los grandes fraudes—así, en mayúsculas— de la psicología y la educación familiar es atribuir a las madres y los padres por defecto la responsabilidad del sufrimiento que padecen sus hijas o hijos. Ya sabes, como si existiera una relación causal entre los cuidados que han recibido y los síntomas que puedan presentar. […]
Seguir leyendo «El mayor fraude de la educación familiar «
[…] Hay quien se enfrenta a ella tratando de retener consigo a las personas que se distancia; y quien trata de distanciarse —también desde la desconfianza— para protegerse de la sensación de rechazo que ésta le genera. […]
Seguir leyendo «A favor de la desconfianza «
[…] Lo primero que me pidió el cuerpo fue quitar importancia al asunto. Decirle que estaba llorando por una tontería y que no se preocupase, que mañana todo estaría mágicamente arreglado. […]
Seguir leyendo «Pepinillos en vinagre «
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