Esto que vais a leer a continuación es el diario de reflexiones que escribí durante mi primer trimestre de embarazo. En este momento ya levamos 18 semanas juntas, lo que se traduce -en lengua de no embarazada- en cuatro meses y medio.
Este tipo de publicaciones serán un añadido al blog, no interferirán en el desarrollo habitual de contenidos.
Para mí, hoy es 15 de octubre de 2017.
Para los que no me conozcáis, me presento: Soy Mariña Casais y, casualidades de la vida, estoy casada con Gorka, el jefazo de este Blog. Llevamos juntos desde 2009 y nos casamos este verano… y ahora, estoy embarazada (y creemos que de dos).
Esto quiere decir que el educador familiar con 15 años de experiencia está acojonado… y la comunicadora que ahora os escribe, también.
Si os soy sincera, nunca he sido muy niñera, hasta hace muy poco no había tenido la oportunidad de conocer a muchos niños así que no tenía ni idea de que hacer ni que decir cuando coincidía con alguno. La misma sensación que cuando conoces a un extraterrestre. Le miras, sonríes y piensas: No hablamos el mismo idioma… intentaré parecer maja, ¿le gustarán las croquetas?
Al lío. No conocía niños. Hace tres años ni siquiera sabía si querría tener hijos. Gorka siempre tuvo claro que sí. Y siempre que estamos con algún extraterrestre Gorka lo hace tan bien… ¡¡todos le adoran!!… y yo pensando en croquetas.
Para mí fue un proceso. Mis amigas más cercanas empezaron a reproducirse y a pesar de que fui muy consciente de lo duro que puede llegar a ser, empecé a plantearme que quizá sí me apetecía y entonces vi la luz: mi/s hijo/as tendrían un padre educador familiar, un abuelo pediatra, otro abuelo profe, unas abuelas deseando como locas ser abuelas (hace años que nos lo hacen saber… ejem…), y por cierto, para todos el primero. ¡Si hay alguien con suerte, esa soy yo!. Es genial pensar que en estos momentos en los que escribo esto, los futuros abuelos aún no tienen ni idea de la noticia… [risa maléfica].
A finales de 2015 me quedé embarazada. Fue un embarazo bioquímico y lo perdimos. Yo estaba a punto de abrir mi empresa con un nivel de estrés enorme. No fue exactamente sorpresa, llevábamos tiempo dejando que la naturaleza decidiera por nosotros, pero en ese momento justo, no me lo esperaba, aún así, perderlo fue muy duro. Nunca dijimos nada a nuestra familia porque fue todo bastante rápido. Desde entonces hasta ahora, hubo varios intentos, algunas frustraciones, un par de años muy duros en mi vida laboral hasta llegar a este momento. Decidí cerrar mi empresa, me esguincé un tobillo, nos casamos, dos meses de reposo, un poco de Soniase y… ¡tachán!. A la primera de esta nueva búsqueda.
Como ya habíamos tenido una pérdida y tengo seguro privado, nos hicieron la primera ecografía super pronto. El día 5 de Octubre. Hace 10 días. En teoría estaba de 5 + 6, pero recalculando, y como mis ovulaciones son un poco aleatorias, creemos que estaría alrededor de 4 semanas. En esa ecografía no se vieron embriones, pero sí se vieron perfectamente dos bolsitas. DOS. Recreación del momento:
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Ginecólogo: Anda, si no hubiera visto la otra, pensaría que es esta. Así que esto puede ser el inicio de un embarazo… y esto… también.
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Yo: entonces… me dices… que a lo mejor son dos…
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Ginecólogo: Si, eso parece.
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Gorka: ¡¡¡No j***s!!!
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Yo: ataque de risa.
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Ginecólogo: Toda la pinta, habrá que verlo más adelante como evoluciona, nos vemos en dos semanas.
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Se ven dos bolsitas que pueden ser el inicio de dos embriones
A partir de ahí nos explicó un montón de cosas que yo recuerdo como: blablabla embutidos (¿me caben dos?), blablabla lácteos pasteurizados (o***a, ¿y si son dos?), blablabla ácido fólico (¿de verdad?¿dos?)… Luego recuerdo algo de que que quizá no sean dos y uno de los saquitos se absorba y muchas otras cosas pero yo ya solo pensé: ah, no no, ¡¡yo ahora ya quiero a los dos!!. El resto del día transcurrió con ataques de risa nerviosa cada 10 minutos.
Así que aquí estamos, 10 días después de la primera eco, asumiendo, esperando a la siguiente y sintiendo cada vez más que uno o varios aliens crecen ahí dentro. Algunos amigos ya lo saben. Nuestra familia aún no (no nos apetece dar malas noticias, así que solo daremos la buena cuando estemos más o menos seguros de que lo es). De la misma manera que sólo colgaremos estos artículos cuando ya lo podamos proclamar a los cuatro vientos… ¡¡qué ganas de que llegue ese momento!!.
Y yo, por mi parte y para no quedarme atrás con el nivel familiar, ya he empezado mi formación con El cerebro del niño, de Daniel J. Siegel, porque no solo de croquetas se alimentan unos hijos sanos, felices y buenas personas.
Como dato jocoso, nuestro ginecólogo se apellida Cañas y Google interpreta las visitas a su manera.

Por cierto, tengo que decir que el seguimiento de mi embarazo lo voy a hacer a través de un seguro privado, de ahí la cantidad de pruebas y ecografías que sé que me van a hacer en comparación con la Seguridad Social, a la que defendemos fervientemente y no desmerecemos para nada, ya que somos conscientes de que funciona a la perfección. Sin más, tenemos la oportunidad de hacerlo así y la vamos a aprovechar.
21 de octubre, una de bravas (emociones)
Hace dos días nos hicieron otra ecografía. Y a pesar de que ya quería a los dos, sólo había crecido uno, eso sí… ¡había crecido un montón! ¡Y su corazón latía a tope!, no se me olvidó el otro, pero me invadió de repente una relajación maravillosa: ¡¡está vivo!!
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Un granito de arroz con un corazón que late fuerte
Así que ya más tranquilos, escuchamos mejor a nuestro médico, sus recomendaciones y esas cosas.
Al salir de la consulta tomamos la decisión de comunicarlo a la familia ya, estábamos demasiado emocionados y llevábamos evitando verles un mes entero, escapándonos hasta de sus celebraciones de cumpleaños. Así que llamé a mi madre, que vive lejos: lloró como una loca. Y fuimos a ver a los padres de Gorka y con la excusa de que tenían mueble nuevo del salón, les llevamos una foto de la ecografía para decorar el nuevo mueble. Tardaron un poquito en darse cuenta de que era la eco, pero explotaron de alegría al verla. Es el primer nieto o nieta en ambas familias, así que lo estaban deseando.
Yo… super feliz. Marido… mucho más. Yo… de ven en cuando, agobiada. Siento que he perdido el control de las emociones, que se han puesto al servicio de todo el mundo y que la felicidad de los que están alrededor ahora depende de lo que suceda en mi útero. Es irracional, pero los miedos están ahí.
Las siguientes semanas se podrían resumir en: cansancio, alegría, mucha, miedo, mucho. Mareovillosos (he decidido bautizarlos así, porque cuando me mareo es una faena, pero a la vez, siento más real la presencia alienígena, así que… son mareovillosos) y poco más. Paseos, mimos globalizados.
6 de noviembre – Análisis del primer trimestre + O´Sullivan + ecografía.
Hoy teníamos un nuevo viaje al interior de mi útero. Que pocas cosas más felices últimamente, oiga. El día empezó en ayunas, con un pinchazo en el brazo izquierdo, un rico zumito de glucosa, una hora sentadita y un pinchazo en el brazo derecho. Con complejo de colador, me voy a desayunar mientras espero mi cita con Titi (desde hace unos días, consideramos que nuestro futuro hijo parece un Titi… y como las capacidades cerebrales de la vergüenza y la razón están totalmente anuladas, nos dejamos llevar).
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Ya quisiera nuestro bebé ser tan mono como un titi…
Ya junto a Gorka, entramos a tomarnos unas Cañas (siempre según Google – y Google lo sabe todo), conversación de cortesía y vamos al lío.

Titi está perfecto, crece a toda máquina. Su medida corresponde a 9 semanas y 4 días, su corazón late como una locomotora y nos saluda con su mano/pala. Una de las cosas que más nos impactó a los dos fue verlo moverse. ¡¡porque se mueve!!… ¡¡¡y es una movida!!!
Del susto, el futuro padre, se golpeó la cabeza con un dispensador de papel anclado en la pared. Acto seguido balbuceos y risas. Como yo me reí, Titi también se movió.
Gorka dijo: ¡¡hace cosas!!, yo respondí: ¡¡claro, es que es muy listo!!…
La siguiente eco es en tres semanas y ya será el triple screening, o cribado combinado. Da un poco de miedo, pero a la vez, volver a ver al señor o señora que crece en mi interior será un momento muy esperado. Deberíamos tener una ventana para ver lo que pasa ahí dentro en cualquier momento, no es lógico este nuestro cuerpo humano.
Los resultados de los análisis no los tendré hasta dentro de unos días, así que… os mantendré informados, aunque aún nadie lea esto que estoy escribiendo.
Spoiler: ¡los resultados están todos bien!
En las próximas semanas iremos publicando todas las reflexiones que he ido anotando durante estos meses hasta ponernos al día, que calculamos que será a finales de enero. A partir de entonces, os iremos actualizando nuestro embarazo en tiempo real. No queremos que sea un diario semana a semana, sino un viaje emocional. Es nuestro primer bebé y nos gustaría recordar para siempre este batiburrillo de sensaciones ¿nos acompañáis?
Autor: Mariña Casais. He estudiado comunicación audiovisual y dirección de cine. En la actualidad creo contenido para diversas plataformas, y dirijo la tienda online de materiales educativos hechos a mano Edukiwi, donde hacemos realidad las ideas de este blog ¡contacta conmigo! info@marinhacasais.com
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