Cuando ama se desinfla: la depresión en el corazón de la infancia

[…] Cuando pierde su aire, se queda arrugada y tirada en el suelo. No puede levantarse y la gente la puede pisar, como si fuera un desperdicio. Y yo pienso, maldita sea, levántate, que todos dependemos de ti para estar bien y poder enfrentar el mundo. […]

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Transiciones en los trastornos de la personalidad: otra forma de verlo

[…] Los que hemos trabajado con estas personas sabemos que, en determinadas ocasiones, llegan a colapsar. Es decir, que cuando el entorno no les da lo que ellos necesitan, pueden transitar hacia otro estado que, posiblemente siga siendo desadaptativo, pero podría darse el caso de que sea más sano o con una mayor flexibilidad para encarar o adherirse a determinados procesos. […]

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Sobre las tortuguitas: recurso para ayudar a la infancia para enfrentar un bloqueo 

[…] Por eso, cuando las tortugas se sienten amenazadas, meten su cabeza dentro del caparazón. Se aíslan del mundo y, ahí, se sienten seguras y tranquilas, pero también muy constreñidas. Está oscuro, respiran con dificultad y les cuesta mucho moverse. […] 

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“Has cambiado”: frases destructivas 

[…] Cuando alguien recibe esa frase por parte de personas a las que quiere, y de quienes depende para sentirse seguro, se produce un cortocircuito en la relación. Vamos, que se interrumpe. Porque, recibir eso es como que te digan oye, colega, eres una persona diferente. No te reconozco. Por eso, donde antes existía seguridad y refugio, ahora aparece un vacío imposible de gestionar, caso como se hubiera producido una expulsión simbólica. Pum, fuera de aquí. […] 

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El impacto de una salpicadura… de injusticia 

[…] Pero, mientras escuchaba con atención el llanto de su hijo desde la habitación contigua, algo le llamó la atención. Al principio, quizás porque su sistema nervioso estaba en “modo lucha”, pensó que eran imaginaciones suyas pero, cuanto más tiempo escuchaba, más certeza tenía de que había algo en ese llanto que denotaba que su hijo no estaba bien. […] 

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El desajuste traumático de la conyugalidad 

[…] Pero, lo que es peor, estaban provocando en el hijo que tenían en común una experiencia muy similar al dolor que tanto les aquejaba, porque, en medio de esta pelea, él también se sentía invisible y con un nivel de exigencia que no podía tolerar, entre otras cosas, porque tenía que hacerse cargo del estado de ánimo de unos progenitores de quienes dependía su estar en el mundo y su salud mental. […] 

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Familias en conflicto: repartirse a las hijas e hijos para sobrevivir 

[…] Pero no estamos hablando de un reparto en sentido literal, rollo esta para mí y este para ti, sino de algo más simbólico, que se articula a través de los procesos de identificación. Entonces, vemos que a una de las hijas o hijos se le atribuyen las características del padre, y al otro las de la madre, pero de una manera caricaturesca y casi estereotipada, como si fueran un calco de la figura adulta que “les ha tocao”.  […] 

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Bomba de humo: birras, ninjutsu y apego evitativo 

[…] Recuerdo un día en el que me pillaron largándome por la calle. Escuché “mira, el cabrón se está yendo”, me hice el loco, me pusieron la zancadilla, me tiraron al suelo y me hicieron una melé tirándose como gorilas todos encima. […] 

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La puerta de la calma: el acceso a la seguridad en el cuerpo 

[…] por muy inseguros o amenazados que nos sintamos, y por muy preponderantes que sean esas sensaciones, siempre podemos detectar en nuestro cuerpo esas zonas que se sienten en calma, seguras, tranquilas y, por tanto, dispuestas a recibir apoyo y cuidados. […] 

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Lo que [nos] comunica el síntoma 

[…] Por supuesto, su conducta era objeto de reproche entre los diferentes profesionales que rodeaban a la familia que se sentían preocupados, comprometidos o violentados, según el caso. Que si ya le vale, que si menuda irresponsable, o que si los hongos crecen en los árboles. Tú ya me entiendes, con las actitudes coherentes con todo esto: vamos a vigilar más o que le den morcilla, según el momento. […] 

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