[…] Este mito omite que, cuando elegimos o nos encontramos con una forma de criar, asumimos también necesariamente determinadas renuncias. […]
Seguir leyendo «El mito de la completitud»
[…] Este mito omite que, cuando elegimos o nos encontramos con una forma de criar, asumimos también necesariamente determinadas renuncias. […]
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[…] Hay un discurso hegemónico al que parece que deben adherirse las personas supuestamente fuertes, y que puede resumirse con la siguiente premisa: «una persona poderosa, fuerte, con ‘valor’, debe ser ajena a las opiniones que de él manifiesten otras personas, a saber, que debe ir hacia sus objetivos con independencia de las presiones que pueda recibir por parte del grupo». […]
Seguir leyendo «Pues a mí sí que me importa «
[…] El diagnóstico, también, suele convertirse en un muro de silencio. […] cuando hacemos del diagnóstico el tema de la vida de la familia, es prácticamente seguro que la chavala o el chaval que carga con él se sienta profundamente invalidado en su discurso y, lo que es peor, en su deseo. […]
Seguir leyendo «Lo inenarrable del diagnóstico»
[…] hay dolores que son tan intensos que no pueden ser acompañados desde la calma, porque eso implica, en la mayor parte de las ocasiones, el mensaje implícito de que la persona afectada no es suficientemente valiosa, o que lo que le ha pasado no importa. […]
Seguir leyendo «Habitar el sufrimiento»
«El cuerpo comunica lo que no se puede traducir al lenguaje simbólico o al código de las palabras; o lo que las personas a las que está dirigido el mensaje no pueden recibir con la intensidad y el aprecio que esta experiencia implica.»
Seguir leyendo «El sufrimiento como llave al deseo»
[…] En esos momentos necesitamos de un ajuste o un desajuste creativo que nos permita que esa cuerda baile de nuevo en su óptima tensión. Porque, cuando esa cuerda no funciona, el mundo se siente como vacío, anodino o desgarradoramente hostil. […]
Seguir leyendo «La interdependencia entre sufrimiento y amor»
[…] si algo me ha enseñado Amara es que se pueden enfrentar los problemas —por gordos que sean— a través de recursos mucho más adaptativos y creativos que el control, la toma de decisiones y la lucha. […]
Seguir leyendo «La lógica de la belleza»
[…] La cosa es que esas parte que asume la responsabilidad y se sitúan en un primer plano, subyugan a otras partes que, también, tienen algo interesante, útil o valioso que expresar o hacer, relegándolas al silencio. […]
Seguir leyendo «Partes y patrones de relación»
¡Ha vuelto!
#formación: APLICACIONES SISTÉMICAS DE LA TEORÍA POLIVAGAL | El síntoma como narrativa de competencia y esperanza
Profesor: Gorka Saitua
Modalidad: OnLine
Fechas: 21 de mayo, 28 de mayo y 4 de Junio (3 sesiones)
Horario: de 16,00 a 19,00 h.
9 horas.
Precio: 90 euros por persona, con descuentos para grupos.
Inscripciones:
* ¡IMPORTANTE!: Contáctame previamente si has hecho alguna formación conmigo antes. No quiero que el contenido del curso te resulte redundante.
¿De qué va el curso?
Ofrece conceptos, estrategias y recursos para construir y mantener una relación más segura con la sintomatología presente en las personas a las que se acompaña.
¿Para quién es este curso?
Dirigido a profesionales del ámbito educativo, sanitario y social. Si no estás dentro de estos colectivos, escríbeme (educacion.familiar.blog@gmail.com), y valoramos juntos si el contenido podría resultarte de utilidad o interés.
¿Qué es lo que vamos a aprender?
Bajaremos un poco al cuerpo, para poder dar importancia a las reacciones protectoras que emergen a nivel de las tripas, y poder utilizarlas como fuente de información fiable en los diferentes acompañamientos. Ten en cuenta esto, porque no a todo el mundo le gusta sentirse, ni le conviene conectar con las sensaciones del cuerpo.
Veremos algunos principios básicos de la teoría polivagal y la teoría sistémica, y cómo aplicarlos de manera efectiva para comprender la función del síntoma, dentro de un contexto ecológico-relacional complejo.
Desarrollaremos algunas ideas clave tanto de la teoría polivagal, como de la teoría sistémica, de la teoría narrativa, del apego, sobre el trauma y del modelo IFS (Sistemas de la Familia Interna), que más tarde aplicaremos en nosotras y nosotros mismos o en el análisis de casos prácticos.
Pondremos en práctica diferentes técnicas y recursos, tanto para el acompañamiento, el desarrollo de las entrevistas, la recogida sistemática de información, o para una supervisión de carácter más profesionalizado
Analizaremos casos prácticos, poniendo en práctica todas estas ideas y recursos, dado que es la mejor manera de integrar los aprendizajes.
Y, por supuesto, debatiremos acerca de las prácticas y los contenidos, tratando de cuestionar esta metodología o integrándola con otros paradigmas de trabajo.
¿Cómo lo vamos a aprender?
No se trata sólo de incorporar nuevos contenidos, o de resolver casos prácticos. Vamos a hacer ejercicios que nos lleven a “hackear” nuestro sistema nervioso autónomo, de manera que iniciemos el camino que lo haga más capaz no sólo de considerar, atender y tener en cuenta la información que proviene de nuestro propio cuerpo, sino también de prestar atención a las señales de seguridad que habitualmente nos pasan desapercibidas.
Nos uniremos a la “Revolución Copernicana en el Acompañamiento”, esto es, que colocaremos a las figuras profesionales en la secuencia relacional que sostiene el síntoma, entendiendo que nuestras reacciones viscerales y protectoras tienen un impacto profundo en cómo las personas se protegen, en cómo pueden gestionar su estrés crónico y/o tóxico, y en cómo reacciona el contexto.
En consecuencia, se colocará a las figuras profesionales como elementos clave en el sostenimiento del síntoma, el mantenimiento del problema, pero también para el desarrollo de soluciones que permitan un giro significativo en los acontecimientos.
¡No vengas si no estás dispuesta/o a hacer autocrítica!
¿Para qué puede servir?
Para cuestionarte tu trabajo.
Para poder considerar la información que habitualmente nos pasa desapercibida.
Para acercarte de manera más comprensiva al sufrimiento de las personas, o a los síntomas que permiten aliviarlo.
Para ser más reflexiva/o, y/o disfrutar de un trabajo algo más profundo.
Para cuestionarte la realidad que, a veces, damos por sentada.
Para conectar con otras compañeras/os que ven la realidad de manera similar, y disfrutar del apoyo mutuo.
Para integrar nuevas estrategias o recursos.
Para promover un autocuidado profesional un poco más satisfactorio.
Para ser más benévola/o con tu propio sufrimiento.
Y para otras cosas que no soy capaz de prever, seguro.
¿Te apuntas?
—
Gorka Saitua | educacion-familiar.com
[…] Esta forma de libertad, utilizada conscientemente, está íntimamente ligada a la duda. Cuando una persona se hace una “paja mental” —la forma popular de honrar con nuestros genitales a tan magnífico prodigio—, lo hace sabiendo que se puede equivocar, que es una apreciación suya, y que no necesariamente se corresponde con lo que la mayoría están pensando. Por eso, el uso de la libertad epistémica tiene un transfondo de honestidad y humildad severas, en el sentido de que una o uno se reconoce como alguien que piensa en soledad y, por tanto, con miedo a estar equivocado. […]
Seguir leyendo «Libertad epistémica: cuando el asombro compromete el poder establecido»
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