El rescate de Ártax

[…] Me imagino a un Atreyu que, en un primer momento, reacciona igual, poniéndose tó loco, y haciendo las cosas a lo bestia. Y que, cuanto más tira de la cuerda, más se hunde su amigo. Pero al que le llega un momento, en el que recuerda que él ya pasó por esas tierras, sólo, y vivió lo mismo. Recuerda que empezó a hundirse en el barro, lenta pero inexorablemente, pero cuando éste llenó sus fosas nasales, descubrió, con sorpresa, que se podía respirar allí dentro. […]

Seguir leyendo «El rescate de Ártax»