[…] Ella estaba jugando tranquilamente y, claro, no entiende nada. Pero creo que ve la oscuridad en mis ojos y accede sin rechistar demasiado.
¿Se quedaría también bloqueada? Ahora que lo pienso, estoy seguro de que sí. […]
Seguir leyendo «Un día de playa regular»
