Enemigos de la angustia: la externalización del problema de la familia 

[…] De esta forma, la solución perpetúa el problema. Porque la persona que ha “ganado” la discusión sabe, en su fuero interno, que no ha convencido, sino que ha causado un daño. Y la culpa se suma a la angustia que ya sentía, al identificarse ahora como el malo o la mala que causa dolor a sus seres queridos. Y la persona que ha “perdido”, puede sentir que debe restaurar, lo antes posible —ya sabéis, desde la angustia— la afrenta que ha sufrido, seguramente ganando la siguiente discusión que haya en casa. Así es como se perpetúa la angustia. […] 

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La niña que perdió una carrera

[…] Paula sintió como su pecho reaccionaba. No podía ser. Llegarían tarde a la carrera y la posicionarían como la última. A Paula siempre le había desagradado un montón ser la última: o sentía como un fracaso y una humillación ante sus compañeras. ¡Eso no podía pasar! ¡Por nada del mundo! […]

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¿Acoso escolar en infantil? ¡Pues claro, gilipollas! 

[…] La evaluación del acoso escolar y la articulación de medidas de protección no debería depender nunca de las supuestas intenciones o voluntad de las o de los perpetradores, ni mucho menos de profesionales cuya prioridad es vivir tranquilos y no meterse en problemas. Es el relato y la experiencia de las niñas y niños lo que debe predominar para protegerles rápida y eficazmente. […] 

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