[…] —Me da igual ser malo contigo —reaccioné—. No puedes andar siempre pidiendo nuestra ayuda. Es tu problema y ¡lo resuelves tú! […]
Seguir leyendo «Lección inesperada»
[…] —Me da igual ser malo contigo —reaccioné—. No puedes andar siempre pidiendo nuestra ayuda. Es tu problema y ¡lo resuelves tú! […]
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[…] la solución no sólo tiene que ver con elegir una respuesta o una opción, sino en sostenerla en el tiempo, mucho tiempo, para que estos chavales o chavalas puedan confiar. Porque las heridas asociadas a la vinculación temprana, a saber, relacionadas con la impermanencia de las relaciones, están asociadas, también a que el trato que una o uno necesita tampoco puede permanecer. […]
Seguir leyendo «Sin forzar»
[…] Sea como sea, debemos ser conscientes de que el miedo sube a toda hostia, como si Tyson te metiera un gancho con la derecha, pero que necesita mucho tiempo para bajar, sobre todo si ha tenido la oportunidad de convertirse en ansiedad, es decir, en ese miedo difuso aparentemente no asociado a nada concreto, y que nos hace sentir francamente mal. […]
Seguir leyendo «La desescalada del miedo»
Sentir no está reñido con dar una estructura a las niñas y niños. Sentir no lleva necesariamente al caos, sino todo lo contrario: cuando una persona siente y se deja sentir, está generando una impronta sobre la que construir con solidez.
Seguir leyendo «El problema de la calma»
[…] En la historia de la gente que ha sufrido acoso, los grandes héroes, las grandes heroínas, no lideran ejércitos, ni tienen superpoderes. No visten calzoncillos por encima de las mallas, ni llevan capa. No se necesita demasiado coraje para salvar una vida. […]
Seguir leyendo «No se han inventado»
[…] Y eso no resta ni un ápice de valor a mi decisión, que sigue siendo igual de correcta, pero nos permite ver la realidad en perspectiva, entendiendo que las personas privilegiadas tienen más y mejores oportunidades para descansar en un pedestal. […]
Seguir leyendo «Moralidad y desigualdad: una tensa relación»
[…] Porque, cuando ponemos la mirada en los problemas, se produce un curioso fenómeno: el estado nervioso de todas y todos cambia al habitual que emerge cuando aparece el problema, de manera que sólo pueden confiar en las soluciones que tradicionalmente han articulado, por lo que nos metemos, de lleno y sin remedio, en la misma rueda del hámster en la que estábamos atrapados. […]
Seguir leyendo «Una frase de la polla»
[…] Lo que era basura u objetos inservibles para los malos, ellos lo veían como algo maravilloso, con un potencial tremendo para atender las necesidades del momento. Y eso les daba una doble ventaja: eran capaces de contar con los recursos que necesitaban y contaban con el factor sorpresa. Y justo eso es lo que daba un giro a la historia. […]
Seguir leyendo «El Equipo A»
[…] Gestos todos ellos que te devuelven, una y mil veces, que eres menos que los demás porque no eres capaz de lidiar con la información, sensaciones y emociones que le resultan naturales al resto del mundo. […]
Seguir leyendo «Carta desde los ojos»
[…] —Deja, Amara, no me hagas ni caso; ni caso, ¿vale? —dije, asumiendo mi equivocación— Esos son mis recursos y no tienen por qué funcionarte a ti. Piensa en lo que te suele funcionar a ti. Eso es lo importante. […]
Seguir leyendo «Un salto al vacío»
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