[…] Esa razón de fuerza mayor no suele ser que la madre o el padre los tenga muy gordos. No suele bastar con eso. Normalmente, suelen ser motivos relacionados con la supervivencia, es decir, que la infancia parentalizada suele sentir que, de no cubrir las necesidades de cuidado en los otros, puede acontecer algo terrible o alguien puede perder la vida. […]
[…] Toda relación de ayuda debería implicar también curiosidad y una puesta en valor de todas esas partes que no necesariamente cargan con la obligación de la supervivencia. […]
[…] —Sí, Amaia. Su magia. Es un cuento cargado de magia. De una magia que no podemos predecir ni controlar, porque tiene vida propia. Pero descuida, no te apures, que siempre opera para bien, en positivo. […]
[…] la mente de las personas no es una unicidad, sino una multiplicidad: está compuesta por partes que, como veremos, tienen sus propias cargas, su propio legado, su propia autoestima y diferentes modelos de relación con otras partes con las que mantienen alianzas o conflictos. […]
[…] —Te imagino, te veo, como un profesor estricto —continúo—, con bata blanca, que levanta de manera amenazante una regla y que, curiosamente, me mira con orgullo. Creo que, para ti, he sido un buen alumno. […]
[…] Es verdad, hay familias que dejan a las niñas y los niños en terapia, con la esperanza de que la figura profesional pueda ayudarles a gestionar mejor algunas dificultades o problemas, y que no siguen los consejos de los profesionales o evitan las reuniones con estos. Esto te lo compro. Pero atribuir a este tipo de actitudes una intención negligente o maligna, es seguramente una de las formas de mala práctica profesional más extendidas. […]
[…] Si hoy echo la vista atrás y me pongo en la situación que aconteció, con la tranquilidad y seguridad de la que disfruto ahora al saber que estoy en un momento más seguro, puedo ver que entraron varias “partes” en juego. Es decir, que se estableció un diálogo rápido, fulgurante, entre varios personajes que corrieron a protegerme de los supuestos peligros —¿o debería decir “amenazas”— que acontecían fuera y que ellos mismos iban provocando. […]
Por mucho que tratemos de evitarlo, las y los profesionales caemos ordinariamente en las mismas “trampas” en las que suelen caer las personas que acuden a nuestros servicios.
Nuestro sistema nervioso autónomo también REACCIONA ante la inseguridad, el peligro o la amenaza percibidas, y eso nos lleva a isomorfismos que sostienen la sintomatología. Unos SÍNTOMAS que tratan de PROTEGER a las personas y SATISFACER sus necesidades en contextos ecológicos complejos.
¿Cómo salir de la rueda?
En el curso “Aplicaciones Sistémicas de la Teoría Polivagal” experimentaremos una forma alternativa de tratar con esos casos complejos, poniendo el concepto y las transiciones hacia la seguridad en el centro de nuestro trabajo.
¿Te atreves a hackear tu sistema nervioso autónomo para que sea capaz de percibir mejor las señales sutiles asociadas a la seguridad, incluso en los peores momentos?
Te ofrecemos los recursos para construir un RELATO ALTERNATIVO basado en la SEGURIDAD que nos suele pasar desapercibida porque nosotras y nosotros también nos estamos protegiendo.
Para profesionales del ámbito educativo, sanitario y social.
Grupo reducido. Plazas limitadas.
Días 25 y 26 de Enero en Vitoria-Gasteiz: Av. Praga 8.
Horario: de 09,00 a 14,00 h.
110 euros por persona.
Contacto: jugandolavida23@gmail.com o 616 98 92 39 (Laura)
[…] Aquél día me fui para casa torcido. Aquella persona me estaba dando las gracias, con verdadera sinceridad, por algo que había hecho sin ganas, con tedio, y con la sensación de que no valía ni pa tomar por culo. Pero, luego, me acordé de que era justo lo que estaba vinculado a su demanda inicial, aquella que yo había ignorado. […]
[…] si aceptamos que los libros de texto pueden ser un StarGate para que el horror que viven en la escuela acceda a casa, es decir, a su espacio más seguro, cambia el inicio, el nudo y los desenlaces ideales para el relato. […]
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