[…] —Y seguro que me hubieras hecho pasar un mal rato —le guiñé un ojo—, pero no me habría enfadado, sino que habría disfrutado de ese flechazo y de cómo se la comían sus propios perros. […]
Seguir leyendo «La caza de señoras: deporte olímpico ¡YA!»
[…] —Y seguro que me hubieras hecho pasar un mal rato —le guiñé un ojo—, pero no me habría enfadado, sino que habría disfrutado de ese flechazo y de cómo se la comían sus propios perros. […]
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[…] Mucho tiempo atrás, cuando las diosas que hoy veneramos todavía estaban naciendo, hubo un arbolado primigenio. Cuentan los ancianos que fue el origen de los bosques actuales, tal y como los conocemos. Y Artemisa tenía el mandato sagrado de protegerlo. […]
Seguir leyendo «El bosque primigenio»
[…] Porque, cuando se aprecian honestamente esas estructuras arquetípicas pueden integrarse como recursos que nos pueden ayudar a resolver, sobrellevar, descargar, movilizar, integrar o lo que sea, las experiencias de la vida de una forma mucho más creativa, flexible o liviana. […]
Seguir leyendo «Honrar a los ídolos caídos»
[…] A pesar de lo tétrico del escenario, no siento nada de miedo. Es más, estoy profundamente agusto en esta soledad, como si dispusiera de todo mi tiempo. Es como si por fin tuviera un lugar adecuado para el recogimiento. […]
Seguir leyendo «El Guardián de lo Desposeídos»
[…] Las hadas sólo susurran a quienes tienen suficiente sensibilidad en el oído. […]
Seguir leyendo «El susurro de las hadas»