[…] Existen dos formas de regular el ego cuando te vienes demasiado arriba: tener un gato e intentar leer a autores Lacanianos. […]
Seguir leyendo «Lacan para dummies»
[…] Existen dos formas de regular el ego cuando te vienes demasiado arriba: tener un gato e intentar leer a autores Lacanianos. […]
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[…] Podía comer cosas que haría vomitar a una cabra, subir con las manos desnudas por rocas que hombres fuertes y valientes sólo podían escalar con cuerdas, y leer los mensajes que estaban codificados en la naturaleza adviertiendo de la presencia de agua, raíces sabrosas, o del ataque de depredadores de grandes colmillos. […]
Seguir leyendo «Una puerta en la espesura»¡Fuck The (Autonomic Nervous) System!

[…] —Cuando estamos nerviosos, esas palabras que se sienten en el cuerpo son tan fuertes que la mente acaba creyéndolas. Pero, cuanto más esfuerzo hacemos para quitarnos los nervios de encima, más fuertes se hacen, porque nos quieren proteger. […]
Seguir leyendo «¡No puedo dormir!»
[…] Madurar como orientador familiar es aceptar que no existe manera de guiar a la infancia ni a las familias del punto A al punto B; pero tampoco hay forma de asegurarse que ese punto B sea más deseable, porque todo lo que acontece o aparece en la vida de las personas se sitúa en un contexto ecológico relacional complejo, en el que los besos y las hostias saltan de flor en flor, como abejas puestas de LSD, o como un mapache a full de RedBull con vodka. […]
Seguir leyendo «Cuestión de suerte»
[…] Esa razón de fuerza mayor no suele ser que la madre o el padre los tenga muy gordos. No suele bastar con eso. Normalmente, suelen ser motivos relacionados con la supervivencia, es decir, que la infancia parentalizada suele sentir que, de no cubrir las necesidades de cuidado en los otros, puede acontecer algo terrible o alguien puede perder la vida. […]
Seguir leyendo «Parentalización, enfermedad y sacrificio»
[…] Toda relación de ayuda debería implicar también curiosidad y una puesta en valor de todas esas partes que no necesariamente cargan con la obligación de la supervivencia. […]
Seguir leyendo «Las pérdidas del superviviente»
[…] —Sí, Amaia. Su magia. Es un cuento cargado de magia. De una magia que no podemos predecir ni controlar, porque tiene vida propia. Pero descuida, no te apures, que siempre opera para bien, en positivo. […]
Seguir leyendo «Un cuento especial»
[…] la mente de las personas no es una unicidad, sino una multiplicidad: está compuesta por partes que, como veremos, tienen sus propias cargas, su propio legado, su propia autoestima y diferentes modelos de relación con otras partes con las que mantienen alianzas o conflictos. […]
Seguir leyendo «Las multiplicidad en las relaciones: un temazo»
[…] —Te imagino, te veo, como un profesor estricto —continúo—, con bata blanca, que levanta de manera amenazante una regla y que, curiosamente, me mira con orgullo. Creo que, para ti, he sido un buen alumno. […]
Seguir leyendo «Descargando al “profesor estricto”»
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