Sumisión, violencia y el arte de regalar

Si no son debidamente correspondidos, los regalos generan violencia.

Puede verse la figura de Olentzero, Papá Noel o los Reyes Magos, como una solución práctica a un problema complejo: el intercambio de regalos.

El intercambio de regalos es clave para la supervivencia de los grupos sociales. Un presente es más que un objeto, si lo vemos a la luz de las RELACIONES DE RECIPROCIDAD: es un gesto de paz, que reconoce a otra persona como un interlocutor válido.

«Te doy este regalo, porque te considero uno de los míos.»

«Te entrego este presente, porque quiero crear una alianza que nos diferencie de los demás.»

Esto es válido, también, para las familias. Los regalos de navidad señalan a los miembros del grupo, y les ofrecen una identidad diferenciada respecto a los demás. Son piezas clave para la cohesión del grupo.

Pero hay un problema. Uno bien gordo.

Mejor dicho, dos.

Si una persona regala, espera cierta reciprocidad. Es decir, recuperar lo que ha dado. Mientras tanto, la persona que ha recibido el presente permanece en DEUDA con el otro.

Esta deuda, es especialmente interesante. Porque, mientras no se salde, la persona que ha aceptado el regalo está A MERCED del que ha iniciado el intercambio. Es muy probable que, de manera directa o indirecta, trate de equilibrar la balanza. Renunciará a parte de su libertad para exaltar la LEALTAD.

Es como decir «me he dado cuenta de lo que has hecho por mí».

Porque, de no ser correspondido, el presente genera VIOLENCIA.

El ejemplo más claro, es cuando una persona tiende la mano a otra. En caso de que la segunda no extienda su mano, se genera un ambiente tenso, desagradable, con el riesgo de ruptura de la relación o algo peor.

Por eso, las estructuras políticas y empresariales corruptas, se basan en los presentes. Porque es una forma de GARANTIZAR LA LEALTAD hacia los intereses comunes. Y por eso, las personas con funcionamiento PERVERSO, tratarán de dejar siempre bien claro que TE ESTÁN HACIENDO UN FAVOR, situándote en un conflicto interno que contrapone tu autonomía a tus deseo de estar en paz.

Y, por eso, existen formas de VIOLENCIA que podrían ser LEGÍTIMAS, a pesar de lo que todos los medios de comunicación —las estructuras de propaganda de un estado corrupto— se esfuercen por señalar.

Hostia, lo que acabo de decir.

Pues bien, todo esto es válido también para las relaciones familiares. Reproduciéndose, el día de reyes, todo este juego social que, sí, cohesiona al grupo, pero a cambio de una parte sustancial de su libertad.

Pero, con el añadido de que con los regalos es PRÁCTICAMENTE IMPOSIBLE acertar.

Si devuelvo un regalo peor, mal. Quedo en deuda, porque no estoy correspondiendo el gesto de los demás.

Si devuelvo un regalo mejor, mal. Estoy forzando al otro a asumir una deuda, y eso nos expone al conflicto, si él se niega a participar.

Pero si devuelvo lo mismo, también mal. Porque se sobreentiende que no me he preocupado lo suficiente por él o por ella, y que no lo he hecho con espontaneidad.

Y aquí es donde llega la solución creativa:

Los reyes magos.

U Olentzero, Apalpador, o Papá Noel.

Un tercero MÁGICO, en el que todos FINGIMOS CREER.

Que nos permite depositar en él la intencionalidad y la responsabilidad de los regalos, a la par que entregarlos todos a la vez.

«Oh, qué boniiiiiito. Me pregunto quién “me lo pidió”.»

Pero, sea como sea, son Los Reyes quienes han decidido lo que tiene que ser.

Venga, otra vuelta.

¿De dónde creéis que sale esa idea de que las niñas y los niños reciben regalos sólo si se han PORTADO BIEN?

Abro debate si prometéis que no nos vamos a matar 😉


Artículo basado en la excelente conferencia en la que Stephane Vinolo explica la fenomenología de la donación de Jacques Derrida.


En este blog «caminamos a hombros de gigantes». La mayor parte de las ideas expuestas se basan en nuestra bibliografía de referencia.

Gorka SaituaAutor: Gorka Saitua. Soy pedagogo y educador familiar. Trabajo desde el año 2002 en el ámbito de protección de menores de Bizkaia. Mi marco de referencia es la teoría sistémica estructural-narrativa, la teoría del apego y la neurobiología interpersonal. Para lo que quieras, ponte en contacto conmigo: educacion.familiar.blog@gmail.com

 

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